El Gobierno de Asturias reforzará la lucha contra los incendios forestales con un plan de acción para 2027. El Principado movilizará más de 100 millones para actuaciones de prevención, vigilancia, extinción y restauración ambiental.
El Boletín Oficial del Principado ha publicado el Plan Anual de Prevención, Vigilancia y Extinción de Incendios Forestales para el próximo año. Se trata del instrumento que organiza los medios y recursos destinados a prevenir, vigilar y combatir el fuego. El documento desarrolla las líneas de actuación de la Estrategia Integral de Prevención y Lucha contra los Incendios Forestales 2026-2030.
Aumento de plantilla del Sepa
El Gobierno de Asturias continuará reforzando los dispositivos de vigilancia, extinción y respuesta ante emergencias. En este ámbito, el plan consolida el incremento de plantilla del Servicio de Emergencias del Principado (Sepa). Con esto, mejorarán la cobertura territorial y la capacidad operativa ante incendios forestales y otras emergencias.
También contempla inversiones para modernizar los recursos materiales mediante la adquisición de vehículos y equipamientos especializados, así como actuaciones de mejora en parques de bomberos e instalaciones operativas. A ello se suma la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas destinadas a reforzar la vigilancia, el seguimiento de incidentes y la coordinación de los distintos dispositivos de emergencia.
Nuevo contrato de medios aéreos
En esta línea se enmarca la licitación del nuevo contrato de medios aéreos del Sepa, con un presupuesto superior a los 20 millones. Esta contratación garantizará durante los próximos años la disponibilidad de recursos especializados para tareas de vigilancia, coordinación, búsqueda y rescate, además de apoyo a las labores de extinción.
De los más de 100 millones movilizados, más de 78 millones se destinarán al sistema público de prevención y extinción. De esa cantidad, más de 53 millones corresponden al Sepa para reforzar sus recursos humanos, los medios materiales y la capacidad operativa. A esta inversión se suman otros 30,7 millones para actuaciones de restauración ecológica, prevención estructural del territorio, modernización de equipamientos y conservación del patrimonio natural, además del fortalecimiento del Servicio de Agentes del Medio Natural.
Protección de la población en las zonas rurales más expuestas
El objetivo del Plan Anual de Prevención, Vigilancia y Extinción de Incendios Forestales es reducir el riesgo de incendios, mejorar la gestión del territorio y reforzar la protección de la población, especialmente en las zonas rurales más expuestas.
Entre las principales medidas figura la línea de ayudas a los ayuntamientos para actuaciones preventivas en la interfaz urbano-forestal, dotada con cinco millones. Estas subvenciones permitirán financiar la retirada de vegetación combustible, la creación de áreas de defensa y la mejora de accesos en los entornos con mayor riesgo.
Asimismo, se desarrollará de forma progresiva la red de Zonas Estratégicas de Gestión (ZEG) para reducir vegetación y facilitar las labores de extinción. A esta actuación se suma un programa piloto de quemas controladas en el ámbito de influencia socioeconómica del Parque Nacional de los Picos de Europa.
Igualmente, el plan dará continuidad al programa de autoprotección frente a incendios forestales, orientado a mejorar la preparación de la población residente en áreas de riesgo con acciones de sensibilización, formación y planificación.
La estrategia preventiva incluye, además, trabajos selvícolas, desbroces, mantenimiento de infraestructuras, restauración de áreas estratégicas y promoción de usos ganaderos compatibles con la gestión del paisaje. Estas actuaciones contribuyen a reducir la acumulación de combustible vegetal, favorecer territorios más resilientes y dificultar la propagación de los grandes incendios forestales.
Imagen: Principado de Asturias