Comisiones Obreras (CCOO) ha emitido un comunicado en el que denuncia “el inaceptable incremento de agresiones registradas contra profesionales del transporte sanitario valenciano”. La violencia física y verbal que sufren mientras desarrollan su labor asistencial tiene graves consecuencias personales y profesionales, que afectan a la salud de las víctimas y repercuten directamente en la calidad del servicio que se presta a la ciudadanía. “Resulta inadmisible que quienes acuden a atender situaciones de emergencia tengan que hacerlo poniendo en riesgo su propia integridad física” denuncian.
Dos episodios que reflejan la gravedad de las agresiones
Los últimos episodios reflejan la gravedad de la situación. El 2 de julio de 2026, durante la atención a un paciente no psiquiátrico extremadamente agitado, un Técnico en Emergencias Sanitarias sufrió una patada en la cara que le provocó una hemorragia nasal y recibió amenazas de muerte mientras participaba en la contención física indicada por el personal médico, explican desde el sindicato.
Otro de los episodios registrados tuvo lugar el 30 de abril de 2026, cuando un paciente en estado de embriaguez, que había sido despertado para proceder a su identificación por parte de la Policía, propinó de forma inesperada un puñetazo en la cara a un TES que se encontraba en el interior de la ambulancia.
Los sistemas de contención física instalados no son suficientes
Además, el colectivo denuncia que las ambulancias continúan equipadas con sistemas de contención física que no ofrecen las máximas garantías de seguridad para el personal interviniente, mientras las empresas siguen rechazando la implantación de dispositivos de inmovilización más seguros y eficaces.
El sindicato considera imprescindible que las administraciones públicas competentes, en coordinación con las empresas adjudicatarias del transporte sanitario, adopten de forma urgente las medidas preventivas y organizativas necesarias para minimizar el riesgo de nuevas agresiones. “La seguridad de las personas trabajadoras debe constituir una prioridad absoluta y no puede quedar supeditada a criterios económicos o de organización del servicio” afirman.
El sindicato denuncia que “las empresas adjudicatarias están dejando desprotegidas a las personas trabajadoras que sufren agresiones durante el ejercicio de sus funciones, al no proporcionarles el respaldo jurídico y el acompañamiento necesarios para afrontar los procedimientos derivados de estos hechos”.
Condenar las agresiones no es suficiente para el sindicato
“Las empresas no pueden limitarse a condenar las agresiones; deben asumir un papel activo en la defensa de las personas trabajadoras, facilitando asistencia jurídica, acompañamiento y todos los recursos necesarios para que ninguna víctima tenga que afrontar en solitario las consecuencias de una agresión sufrida mientras prestaba un servicio público esencial” reclaman.
Desde la FSC denuncian que “esta falta de apoyo supone un grave incumplimiento de los deberes empresariales de protección hacia su plantilla y deja a las víctimas en una situación de indefensión precisamente cuando más respaldo necesitan”.
Por eso, para CCOO es imprescindible desarrollar una política preventiva eficaz que incluya protocolos específicos de actuación, medidas de protección adaptadas a las intervenciones de mayor riesgo, campañas de sensibilización ciudadana, coordinación efectiva con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y el acompañamiento jurídico inmediato a todas las personas trabajadoras que sean víctimas de cualquier tipo de agresión.
“La seguridad del personal Técnico en Emergencias Sanitarias no puede seguir esperando. FSC CCOO PV exige medidas eficaces y el cumplimiento de las obligaciones de las empresas y de la Administración para garantizar una protección real a quienes prestan este servicio esencial”, concluyen en el comunicado emitido.
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