La Junta de Andalucía reforzará la coordinación de sus recursos sanitarios ante grandes catástrofes con la puesta en marcha del Plan Sectorial Sanitario de Emergencias Colectivas de Andalucía, una herramienta que busca integrar bajo un mismo modelo de actuación a todos los dispositivos asistenciales y de emergencia.
El nuevo instrumento responde al incremento de las intervenciones ante emergencias que pueden afectar a un elevado número de personas. Entre enero y septiembre de 2026, Andalucía ha contabilizado 95 actuaciones de este tipo, frente a las 73 registradas durante todo el año anterior. Son 22 intervenciones más, lo que supone un aumento cercano al 30%.
Durante su visita al Servicio de Urgencias de Atención Primaria (SUAP) del Distrito Sanitario Sevilla, ubicado junto al Hospital Doctor Muñoz Cariñanos, Sanz ha destacado la necesidad de mejorar los mecanismos de preparación y respuesta ante situaciones extraordinarias. El consejero ha mantenido un encuentro con responsables del Servicio Andaluz de Salud (SAS), el 061 y distintos dispositivos de emergencias para abordar la aplicación del plan.
Coordinación de todos los niveles asistenciales
La principal novedad de esta planificación es que, por primera vez, todos los recursos sanitarios quedarán integrados en un mismo instrumento sectorial. El modelo abarcará desde Atención Primaria y los hospitales hasta las emergencias extrahospitalarias, Salud Pública y los servicios de atención psicológica.
El objetivo es que estos dispositivos puedan actuar de manera conjunta y coordinada, independientemente de la naturaleza y dimensión de la emergencia. Para ello, el plan contempla tanto la asistencia inmediata a las víctimas como las tareas de preparación, vigilancia sanitaria, apoyo psicológico a afectados, familiares e intervinientes y recuperación posterior.
La estrategia establece distintos niveles de activación en función de la gravedad y extensión territorial del incidente. Así, permitirá responder desde emergencias de ámbito local hasta situaciones que afecten a varias provincias o alcancen una dimensión nacional, mediante la movilización progresiva de los recursos necesarios y sin comprometer la atención sanitaria ordinaria en el resto del territorio.
Asimismo, fija las responsabilidades de coordinación, los mandos operativos, los procedimientos de clasificación de víctimas mediante triaje, los protocolos de evacuación y los mecanismos para reforzar los dispositivos asistenciales cuando sea necesario.
Dieciocho escenarios de riesgo
El documento contempla hasta 18 tipos de riesgos incluidos en el Plan Territorial de Emergencias de Protección Civil de Andalucía. Entre ellos figuran inundaciones, terremotos, maremotos, incendios forestales y urbanos, accidentes con sustancias peligrosas, atentados terroristas, epidemias, fenómenos meteorológicos adversos, accidentes de tráfico, emergencias en playas y aguas interiores y ciberataques.
Para afrontar estos escenarios, la planificación prevé una actuación coordinada de los servicios sanitarios con el 112, la Agencia de Emergencias de Andalucía, los equipos de extinción de incendios y rescate y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
Los servicios de urgencias de Atención Primaria también desempeñarán un papel fundamental en este dispositivo, al constituir uno de los puntos de atención a las víctimas durante las situaciones extraordinarias.
Prevención, formación y simulacros
La preparación de los profesionales y la prevención constituyen otros de los pilares del nuevo plan. Para ello, se incorporarán protocolos comunes, ejercicios prácticos, simulacros y mecanismos de actualización permanente de los procedimientos de actuación.
Según los datos facilitados por el consejero, durante 2026 se han realizado o programado 28 simulacros y ejercicios en Andalucía relacionados con distintos escenarios de riesgo, como incendios forestales, emergencias aeroportuarias, accidentes industriales, inundaciones y situaciones de emergencia en playas.
Con esta iniciativa, la Junta pretende establecer un sistema sanitario más preparado, flexible y coordinado, capaz de adaptar su respuesta a la magnitud de cada emergencia y garantizar una atención integral a la población antes, durante y después de una catástrofe.
Imagen: Junta de Andalucía