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Desde que el volcán entró en erupción el 19 de septiembre, un total de 1336 militares han pasado por la isla, manteniendo permanentemente desplegado un contingente de 240 efectivos y más de 70 medios de los cinco batallones de la UME, así como del RAIEM, Batallón de Trasmisiones y Cuartel General.

Cesó la actividad volcánica en La Palma y las misiones de la Unidad Militar de Emergencias (UME) han llegado progresivamente a su fin. Poco a poco, el personal de esta unidad ha ido regresando a sus bases de origen hasta este martes, cuando los últimos 62 soldados se han replegado de La Isla Bonita.

Han sido cuatro meses de trabajo duro, siempre a disposición del operativo dirigido por las autoridades autonómicas, según lo previsto en el Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Riesgo Volcánico en la Comunidad Autónoma de Canarias (PEVOLCA). Pero, sobre todo al lado de los palmeros que han perdido sus colegios, sus zonas trabajos e, incluso, sus hogares.

Desde que se decretó el final de la erupción el 25 de diciembre, la UME ha proseguido con la medición de sustancias tóxicas en el aire. En las últimas semanas, el personal de la UME y del ET perteneciente al Grupo Táctico “La Palma” (GT La Palma) ha trabajado especialmente en los municipios en los que se ha efectuado el realojo de los vecinos, como El Paso, Los Llanos de Aridane y Tazacorte. De hecho, la UME ha sido uno de los servicios de emergencias que han acompañado a los palmeros en el retorno a las viviendas, ayudándoles a trasladar los enseres con los que semanas antes despedían sus casas ante la crecida de las coladas.

Por otro lado, el GT “La Palma” ha seguido colaborando con el Instituto Geológico y Minero de España (IGME). Uno de sus últimos cometidos ha sido registrar las temperaturas en el borde del cráter que, a 16 de enero, se encontraban a 360º; así como la toma de muestras de la playa nueva creada por la fajana.

A medida que se aproximaba el fin de sus misiones, La UME ha compartido información sobre estructuras dañadas, estado de las cenizas en las cubiertas de las edificaciones y las vías de comunicación en la zona sur de las coladas a la Dirección de la Emergencia. Igualmente se ha compartido conocimientos y experiencias en el manejo de las balizas medidoras de gases tóxicos a personal de distintas administraciones que continuarán trabajando en la zona para restablecer la normalidad en La Palma.

Los efectivos de la UME desplegados en la zona estos últimos días también han continuado con algunas de las tareas en las que habitualmente ha participado, como la retirada de ceniza junto al Ejército de Tierra y el apoyo a la Armada en el desembarco de regantes. Además, ha sido de gran relevancia la labor del Ejército del Aire que, con el transporte de personal y medios, ha permitido que se efectúen los relevos, lo que ha garantizado la continuidad de esta misión.

Desde que el volcán entró en erupción el 19 de septiembre, un total de 1336 militares han pasado por la isla, manteniendo permanentemente desplegado un contingente de 240 efectivos y más de 70 medios de los cinco batallones de la UME, así como del RAIEM, Batallón de Trasmisiones y Cuartel General. Entre los medios utilizados destacan el Vehículo Ligero de Reconocimiento (VELIRE) y los drones RPAS. Debido a la progresiva disminución del personal en estas últimas semanas ante el repliegue, la dirección de la UME ha insistido en continuar extremando la seguridad hasta el regreso de todo el personal a sus bases de origen.

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