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Su uso requiere personal formado en la materia y vehículos especiales equipados con todo el material necesario.

Las grietas que nos encontramos en una edificación pueden ser grietas vivas, las cuales experimentan variaciones y presentan bordes limpios, con color vivo del material recién fracturado, o grietas muertas, que no presentan progresión y cuyos bordes están oscurecidos por el polvo y el paso del tiempo.

Según el estado que presente la edificación se realizarán trabajos de apeos de emergencia o se desalojará el edificio en caso de ruina inminente.

El origen de las lesiones en una edificación puede obedecer a causas variadas.

Según la gravedad de las lesiones que nos encontramos y el nivel de seguridad que puede alcanzar la edificación, conforme a su estado físico, se puede establecer la siguiente clasificación:

- Estado de confianza. No se aprecian situaciones de riesgo en la edificación.
- Estado de precariedad. Se detectan carencias en el sistema constructivo que disminuyen las garantías de seguridad por debajo del nivel considerado como adecuado, pero sin poner en peligro su estabilidad y habitabilidad.
- Estado de peligro. Cuando la estructura presenta daños tales como roturas, deformaciones o desarticulaciones, manteniéndose en pie la edificación mediante una indeterminada redistribución de cargas en sus elementos constructivos.
- Estado de ruina física. Se produce cuando, debido a la gravedad de las patologías, el edificio pierde su identidad como tal, y como consecuencia las condiciones básicas para su uso originario.

APEOS

Los apeos se pueden definir como estructuras auxiliares de carácter provisional que se utilizan para detener movimientos incontrolados en una edificación, lesiones, etc., y transmitir hasta el suelo o elemento análogo los esfuerzos que la estructura es incapaz de absorber debido a su estado.

Podemos establecer los siguientes tipos de apeo en función de su relación con la estructura a la que sirven:
- Apeo de emergencia: Complementa la estructura dañada en sus elementos más precarios a corto plazo. Ataja un peligro inminente debido al grado de deterioro del edificio. No supone una solución de apeo definitiva.
- Apeo complementario: Complementa la estructura dañada garantizando su estabilidad a medio o largo plazo.
- Apeo supletorio: Constituye un sistema estructural de carácter temporal, con autonomía propia.
- Refuerzo de recuperación: No constituye un apeo sino un tipo de obras de carácter definitivo, que evita o reduce la ejecución de apeos de tipo complementario o supletorio
- Refuerzo por demolición: Dota a la construcción del edificio no demolido de la estabilidad perdida por demolición de una parte del mismo.

La diferencia entre apeo y refuerzo consiste en que el primero es ejecutado en una construcción existente con objeto de complementar o sustituir su estructura con carácter provisional, en tanto se ejecutan en dicha construcción obras de reparación o demolición, mientras que el refuerzo se integra en el sistema estructural reforzado con un carácter permanente.

Los apeos también pueden clasificarse según su ubicación, pudiendo ser:
- Horizontales: Se emplean para el apeo de elementos verticales contra elementos verticales que sean estables.
- Verticales: Se emplean para el apeo de elementos horizontales como forjados, jácenas viguetas, etc., por medio de pies derechos y puntales metálicos.
- Inclinados: Se emplean para el apeo de elementos verticales por medio de tornapuntas.

APEOS DE EMERGENCIA

Son aquellos apeos ligeros, de madera o metálicos, que realizan los Servicios de Bomberos para garantizar la seguridad de las personas y del edificio. Se realizan en unas condiciones especiales en cuanto a rapidez de ejecución, consecuencia de otras intervenciones como explosiones, incendios, etc.

En las actuaciones de emergencia tenemos que tener en cuenta, en primer lugar, los riesgos de ocupación durante el tiempo previsto para la adopción de las medidas de seguridad proyectadas, por lo que se desalojará el edificio en la zona en peligro o en su totalidad.

Principales elementos horizontales de un apeo

- Durmiente: Elemento horizontal de madera colocado en la parte inferior de un apeo o apuntalamiento que recibe las cargas de los pies derechos o puntales metálicos. Su función es repartir y transmitir las cargas que recibe al terreno o al forjado, trabajando a compresión perpendicular a sus fibras.
- Sopanda: Elemento horizontal de madera colocado en la parte superior de un apeo o apuntalamiento que recoge directamente las cargas del forjado o de la jácena (viga). Su colocación va en sentido perpendicular a la dirección del forjado (dirección de vigas o viguetas). Su función es recoger las cargas superiores y repartirlas proporcionalmente, además de evitar el punzonamiento del elemento vertical sobre el forjado, trabajando a compresión perpendicular a sus fibras.
- Codal: Pieza colocada en posición horizontal, que trabaja a compresión y que absorbe pequeños empujes.

Principales elementos verticales de un apeo

- Pie derecho: Elemento de madera colocado de manera vertical para trasmitir las cargas, que trabaja a compresión paralelo a sus fibras.
- Puntal metálico de acero: Elemento metálico de sección circular regulable en altura que trabaja a compresión. Los hay de varias medidas.
- Virotillo: Pieza de madera de poca longitud colocada en posición vertical y apoyada sobre una horizontal para sostener otra horizontal o inclinada.
- Vela: Elemento de madera que se coloca en sentido vertical, sujetada por codales o tornapuntas.

Principales elementos inclinados de un apeo

Tornapuntas: Elemento inclinado que transmite las cargas de un elemento vertical (pie derecho, pilar, etc.) a un elemento horizontal.
- Jabalcón: Elemento inclinado que transmite las cargas de un elemento horizontal (carrera, forjado) a un elemento vertical (pie derecho, pilar, etc.).
- Riostra: Pieza de madera de gran longitud y poca sección, colocada de forma oblicua para evitar deformaciones y dar estabilidad al apeo.

Consideraciones de seguridad en apeos de emergencia

A la hora de realizar un apeo el proceso a seguir será siempre de abajo hacia arriba, consolidando primero las partes inferiores y después las superiores, contemplándose siempre las circunstancias de habitabilidad del edificio.

Si realizamos el apeo con madera, el material utilizado debe ser de buena calidad, seco y enterizo, teniendo precaución en el apriete de las cuñas y realizándolo con lentitud para que entre en carga progresivamente, ya que un apriete excesivo puede causar daños más graves a la estructura.

En el caso de empleo de puntales metálicos es importante elegir el apropiado para alcanzar la altura deseada, y es necesario realizar un correcto aplomado, en su colocación, para que el puntal transmita las cargas correctamente.

Una vez finalizado el apeo, es conveniente colocar testigos de yeso para tener un control de cualquier avance de la lesión que pueda requerir de nuevas medidas de seguridad, así como realizar revisiones periódicas.

Para realizar los apeos de emergencia, los S.E.I.S. disponen de vehículos especiales como el FAV (furgón de apeos y apuntalamientos), equipados con todo el material necesario para este tipo de intervenciones (tablones de madera, puntales, riostras, cuñas, bridas, etc.).

Existen en el mercado puntales de emergencia comercializados por Holmatro, Paratech y Axaton, que permiten realizar apeos y apuntalamientos de emergencia de forma rápida y eficaz con capacidad de elevación de hasta 10 t. Los servicios de emergencia que se decanten por este tipo de puntales pueden elegir entre mecánicos, neumáticos e hidráulicos. Los sistemas hidráulicos y neumáticos con autobloqueo permiten un "apuntalamiento remoto".

Estos puntales extensibles ofrecen una amplia variedad de opciones al poder trabajar en cualquier posición, con soportes, extensiones y cabezales.

Dada la importancia que tienen los apeos de emergencias en las intervenciones en las cuales se producen daños estructurales, los Servicios de Emergencia que quieran acometer este tipo de actuaciones tendrán que disponer de personal formado en la materia, así como de vehículos especiales equipados con todo el material necesario para tal fin. Realizar prácticas programadas en los S.E.I.S es imprescindible para que este tipo de intervenciones, tan complejas, se resuelvan con seguridad y eficiencia.

ENRIQUE ÁLVAREZ DÍEZ
SUBOFICIAL BOMBEROS DE MADRID

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