El Gobierno Vasco ha dado el primer paso para renovar la mayor contrata externalizada de la sanidad pública vasca. El Ejecutivo vasco ha autorizado el inicio de la licitación de los servicios de ambulancias urgentes y programadas de Osakidetza, una adjudicación cuyo coste supera los diez millones de euros mensuales y que busca poner fin a la situación provisional que vive el transporte sanitario desde finales de 2024, tal y como informan elDiario.es y Moncloa.com.
Con este acuerdo, el Ejecutivo autonómico autoriza al consejero de Salud, Alberto Martínez, a iniciar dos expedientes de contratación que superan los cinco millones de euros cada uno, requisito establecido por un decreto autonómico de 2016 para las licitaciones de mayor cuantía.
Los dos concursos corresponden, por un lado, al servicio de ambulancias de emergencias y, por otro, al transporte sanitario programado. Las UVI móviles continuarán siendo gestionadas directamente por Osakidetza con personal propio.
Fin a una etapa marcada por contratos de emergencia
La nueva licitación pretende regularizar una situación que se prolonga desde finales de 2024, cuando Osakidetza rescindió anticipadamente los contratos de la cooperativa catalana Grup La Pau, entonces principal adjudicataria del transporte sanitario en Bizkaia y Álava.
La empresa atravesó una grave crisis tras acumular numerosas sanciones de la Inspección de Trabajo, además de diversos incumplimientos laborales, entre ellos el impago de nóminas a sus trabajadores. La situación desembocó posteriormente en un concurso de acreedores.
Para garantizar la continuidad del servicio, el Gobierno Vasco recurrió entonces a contratos de emergencia, adjudicados de forma directa y sin concurso público. En Álava, el servicio fue asumido mediante una ampliación del ámbito de actuación de Ambulancias Gipuzkoa, mientras que en Bizkaia se constituyó la unión temporal de empresas Bizkanb, integrada por la división sanitaria de Alsa, Sanir, y la empresa navarra Baztan-Bidasoa. En Gipuzkoa no fue necesario realizar cambios, ya que Ambulancias Gipuzkoa mantenía la concesión obtenida en el anterior concurso.
Aunque inicialmente se estimó que estos contratos de emergencia tendrían una duración aproximada de catorce meses y un presupuesto cercano a los 110 millones de euros, finalmente permanecieron en vigor más allá del plazo previsto. Posteriormente, Osakidetza aclaró que dichas adjudicaciones tenían carácter indefinido hasta la resolución del nuevo concurso.
Los pliegos podrían publicarse antes del verano
Tras la autorización del Consejo de Gobierno, Osakidetza iniciará la tramitación de los expedientes de contratación 16/2026/PS, correspondiente al servicio de ambulancias urgentes, y 17/2026/PS, relativo al transporte sanitario programado.
La previsión del Servicio Vasco de Salud es publicar los pliegos de condiciones antes del parón estival, momento a partir del cual se abrirá el plazo para la presentación de ofertas por parte de las empresas interesadas.
No obstante, el proceso podría prolongarse durante varios meses. La presentación de recursos por parte de los licitadores podría retrasar la adjudicación definitiva, como ya ocurrió en el anterior concurso, cuyos pliegos se publicaron en diciembre de 2023 y no quedaron resueltos hasta el verano de 2024.
Con esta nueva licitación, el Gobierno Vasco aspira a estabilizar definitivamente un servicio considerado esencial para la atención sanitaria y cerrar una etapa marcada por la crisis de Grup La Pau.
Imagen: Gobierno Vasco