El Departamento de Salud del Gobierno vasco está ultimando los pliegos del nuevo contrato del servicio de ambulancias de Osakidetza, tal y como informa elDiario.es. Se trata de una de las concesiones externalizadas de mayor envergadura del sistema sanitario vasco, con un coste aproximado de ocho millones de euros mensuales, sin incluir la red de Gipuzkoa. Si la licitación se activa en las próximas semanas, la adjudicación podría resolverse después del verano, siempre que no se produzcan recursos u otras incidencias administrativas. Desde el Ejecutivo destacan además que, en esta ocasión, se han incorporado propuestas de asociaciones de pacientes con el objetivo de reforzar la calidad del servicio.
Es importante recordar que transporte sanitario de Osakidetza se divide en tres modalidades. Las UVI móviles (excepto en Donostia) son gestionadas directamente con medios públicos. Sin embargo, tanto la red de emergencias como los traslados programados y no asistenciales continúan externalizados a empresas privadas, cuyo nombre figura en los propios vehículos.
Contratación de urgencia tras la crisis de Grup La Pau
La nueva contratación pretende estabilizar definitivamente el servicio tras la crisis generada por la empresa catalana Grup La Pau, responsable del transporte sanitario en Bizkaia y Álava hasta que Osakidetza rescindió el contrato en noviembre de 2024 por múltiples incumplimientos laborales, salariales y asistenciales. En aquel momento, la Administración había negado inicialmente los problemas denunciados. Para evitar interrupciones en la atención sanitaria, se recurrió entonces a contratos de emergencia: en Bizkaia asumió el servicio Bizkanb, una unión temporal formada por Sanir y la compañía Baztan-Bidasoa, mientras que Ambulancias Gipuzkoa amplió su cobertura para operar también en Álava.
Aunque inicialmente el Gobierno vasco presentó esta solución como provisional y limitada a catorce meses, con un coste estimado de 110 millones de euros, a comienzos de 2026 trascendió que las adjudicaciones de emergencia no tenían una fecha de finalización concreta.
Los sindicatos denuncian el estado del servicio en Álava
Mientras tanto, continúan las denuncias relacionadas con el funcionamiento del servicio en Álava. El comité de Ambulancias Gipuzkoa, integrado por CCOO, LAB, ELA y ESK, asegura que la empresa acumula 18 requerimientos de la Inspección de Trabajo por distintos incumplimientos desde que asumió el servicio de forma extraordinaria. Los sindicatos denuncian además varios episodios de agresiones verbales y físicas sufridas por trabajadores por parte de pacientes y familiares, sin que, aseguran, la empresa haya ofrecido apoyo suficiente a la plantilla.
Las organizaciones sindicales también alertan sobre el estado de algunos vehículos, citando averías electrónicas, sillas de traslado sujetas con bridas y fugas en tuberías de oxígeno. Según afirman, varias ambulancias de reserva tampoco cumplirían las condiciones exigidas en los anteriores pliegos de contratación. Además, cuestionan si el Departamento de Salud está supervisando adecuadamente el cumplimiento de las condiciones del servicio en Álava.
Los sindicatos recuerdan que en la última década han pasado por Álava tres empresas diferentes de transporte sanitario, todas ellas señaladas por sanciones, deudas laborales y resoluciones desfavorables por vulneración de derechos de los trabajadores. A su juicio, esta situación ha contado con la permisividad del Ejecutivo vasco y ha terminado afectando también a la calidad de la atención a la ciudadanía.
Imagen: Gobierno vasco