El despliegue del nuevo modelo de transporte sanitario del Sistema de Emergencias Médicas de Cataluña, que comenzó a mediados de abril, incorpora novedades en las unidades de Soporte Vital Básico (SVB), ambulancias que ahora tienen importantes mejoras en materias de seguridad, equipamiento y operatividad.
Más seguridad para pacientes y profesionales
Las nuevas unidades han sido equipadas con dispositivos de retención infantil para niños a partir de 2,5 kg, garantizando un traslado seguro de los pacientes pediátricos, reforzando la calidad asistencial en este ámbito.
Además, se han incorporado detectores de monóxido de carbono, una medida clave para proteger tanto a los profesionales como a los pacientes ante posibles exposiciones a este gas invisible y altamente peligroso.
Otra mejora destacada es la incorporación de la nueva silla de traslado con sistema de oruga, que permite facilitar el movimiento de pacientes con sobrepeso, mejorando la ergonomía y reduciendo riesgos para los equipos asistenciales.

Preparadas para la primera intervención
Las unidades de Soporte Vital Básico también cuentan con nuevos elementos de primera intervención, como torniquetes y kits específicos para Incidentes con Múltiples Afectados (IMA), reforzando la capacidad de respuesta y la organización en situaciones de emergencia de gran impacto o complejidad.

Organización basada en procesos
Se ha llevado a cabo una reorganización integral del material, dispositivos y equipamientos de la ambulancia, con una distribución más ordenada, intuitiva y eficiente. Esta mejora sigue una visión basada en procesos que facilita el trabajo de los profesionales y optimiza los tiempos de actuación.

Más flexibilidad operativa
Las nuevas unidades también destacan por su flexibilidad. En situaciones de alta demanda y complejidad, como una pandemia, las unidades pueden adaptarse rápidamente para funcionar como unidades de Soporte Vital Avanzado (SVA), incrementando la capacidad de respuesta del sistema.
Imágenes: Generalitat de Cataluña