El Sindicato Médico de Córdoba ha emitido un comunicado en el que manifiesta su “profunda preocupación por la situación que vienen sufriendo distintos dispositivos de transporte sanitario de la provincia y, de manera especialmente grave, la UVI móvil de Montoro”.
Durante los últimos meses se han sucedido las comunicaciones de riesgo, las denuncias de los propios profesionales y los escritos dirigidos tanto a la Gerencia del Distrito Córdoba-Guadalquivir como a la Delegación Territorial de Salud, alertando de deficiencias que afectan al mantenimiento de las ambulancias, a su climatización y, en consecuencia, a la seguridad de pacientes y profesionales, explican desde el sindicato.
Los profesionales del Dispositivo de Cuidados Críticos y Urgencias de Montero ya advirtieron por escrito, el pasado mes de enero, de problemas recurrentes relacionados con el mantenimiento de la ambulancia, incluyendo averías mecánicas, reventones de neumáticos, fallos de motor e incidencias que llegaron a interrumpir traslados urgentes de pacientes. En ese mismo escrito expresaban la inseguridad que sufrían durante el desempeño de su trabajo y solicitaban una actuación urgente, continúan desde la organización sindical.
Posteriormente, estos mismos profesionales volvieron a dirigirse a la Delegación Territorial de Salud denunciando que la situación no solo no había mejorado, sino que seguían produciéndose averías graves, problemas de climatización e incidencias que comprometían la asistencia sanitaria.
Varias comunicaciones sobre las deficiencias de climatización
El Sindicato Médico de Córdoba apoyó formalmente dicho escrito y recordó a la Administración que esta organización ya había comunicado durante los últimos meses estas mismas situaciones mediante los procedimientos internos de prevención de riesgos laborales del propio Servicio Andaluz de Salud.
El Sindicato Médico de Córdoba ha presentado varias comunicaciones de riesgo (Procedimiento 13 del SAS) alertando de deficiencias en la climatización del habitáculo asistencial de varias UVI móviles de la provincia, concretamente las de Montero, La Carlota y Sector Sur de Córdoba capital. En dichas comunicaciones se solicitaba la revisión técnica de los sistemas de climatización, la evaluación de las condiciones térmicas durante los traslados y la adopción de medidas correctoras para proteger tanto a los profesionales como al correcto desarrollo de la actividad asistencial.
El termómetro del habitáculo ha llegado a marcar los 36 grados
En las últimas semanas, el Sindicato ha tenido conocimiento de “nuevos episodios especialmente preocupantes”. Según la información trasladada por profesionales que prestan servicio en estos dispositivos, durante algunos traslados el termómetro del habitáculo asistencial ha llegado a marcar temperaturas de 35-36 °C, realizándose en esas condiciones el traslado de pacientes.
Asimismo, “esta situación ha provocado quejas directas de pacientes y familiares dirigidas al propio equipo sanitario responsable del traslado, quienes, lejos de ser responsables del estado de los vehículos, son precisamente quienes se ven obligados a prestar asistencia en esas condiciones”, alertan desde el sindicato.
Por el momento, el Sindicato desconoce si dichas quejas han dado lugar también a la presentación de hojas oficiales de quejas y reclamaciones, “extremo que deberá ser aclarado por la Administración”, defienden.
El sindicato exige una respuesta inmediata del Servicio de Salud Andaluz
Para el Sindicato Médico, “una UVI móvil no constituye únicamente un medio de transporte. Es un entorno asistencial donde se realizan exploraciones, monitorización continua, administración de medicación, procedimientos diagnósticos y terapéuticos y toma de decisiones clínicas en pacientes cuya situación puede ser especialmente delicada”.
Por ello, unas condiciones ambientales inadecuadas no solo pueden afectar a las condiciones de trabajo de los profesionales, “sino también al confort, bienestar y seguridad de los pacientes durante el traslado”.
Por todo lo anterior, el Sindicato Médico de Córdoba considera que la reiteración de estas incidencias “exige una respuesta inmediata por parte del Servicio Andaluz de Salud”.
Y concluyen: “La seguridad del transporte sanitario no puede depender de la capacidad de resistencia de los pacientes ni del compromiso de unos profesionales que continúan prestando asistencia incluso en condiciones que nunca deberían producirse”.
Imagen: Junta de Andalucía