El Sistema de Emergencias Médicas (SEM) inicia el despliegue del nuevo modelo asistencial y de transporte sanitario en la Región Sanitaria de Barcelona, en el marco del nuevo concurso público de transporte sanitario en Cataluña. La implantación del nuevo concurso supone un salto cualitativo muy importante para el territorio orientado a mejorar la atención sanitaria y adaptarla a las actuales necesidades de la ciudadanía.
A diferencia de otros territorios, la implantación en Barcelona se realiza en dos fases para garantizar la continuidad asistencial en un entorno de alta complejidad y elevada actividad. Así, el 29 de abril se pondrán en funcionamiento las nuevas unidades de soporte vital básico del transporte sanitario urgente, así como las ambulancias del transporte sanitario no urgente. Posteriormente, el 3 de junio, se inicia una segunda fase en la que se incorporan nuevos vehículos de soporte vital avanzado, nueva electromedicina y se reubican estratégicamente las unidades dentro de la ciudad.

Este despliegue forma parte del lote 9 del concurso, que incluye la ciudad de Barcelona y el municipio de Montcada i Reixac, y supone un salto cualitativo muy importante en la capacidad de respuesta del sistema, especialmente en un entorno urbano con una alta densidad de población y una demanda asistencial muy variable a lo largo del día. El nuevo concurso también se ha adaptado al incremento de la actividad que se ha producido en los últimos años en este territorio.
Incremento de recursos y mejora de la capacidad asistencial
El despliegue supone un presupuesto de casi 318 millones de euros en 5 años para la Región Sanitaria de Barcelona, con un presupuesto medio anual de más de 63 millones.
En cuanto al transporte sanitario urgente, el nuevo modelo prevé un incremento significativo de las ambulancias de soporte vital básico, que pasan de 44 a 57 en los momentos de máxima actividad, un aumento del 30%. Este incremento permitirá mejorar la disponibilidad de recursos y la respuesta en una ciudad con índices de empleo muy elevados.
Además, las horas de servicio en más de 55.000 horas adicionales al año , lo que permitirá reforzar la atención en los momentos de mayor demanda y mejorar la cobertura global del sistema.
En cuanto al transporte sanitario no urgente, se produce también un aumento muy relevante de los recursos, pasando de 174 unidades a 209 ambulancias, lo que representa un incremento de 35 ambulancias, un 20% más.
A este incremento del transporte sanitario no urgente, hay que sumar además 18 unidades de nueva creación que apoyarán tanto el transporte sanitario urgente como el no urgente.
Adicionalmente, también se renuevan las dos unidades que dan servicio a la Organización Catalana de Trasplantes (OCATT) para todo el territorio de Cataluña.

Un modelo adaptado a la complejidad urbana
El nuevo modelo ha sido diseñado a partir de criterios técnicos y científicos, incorporando el análisis de datos de actividad, variables demográficas y patrones de movilidad. Esta planificación permite garantizar una cobertura más eficiente y respuesta adaptada a las características específicas de Barcelona, un territorio con una población de más de 1,7 millones de habitantes, una elevada movilidad y un progresivo envejecimiento de la población.
La ciudad de Barcelona cuenta, además, con mucha población flotante como estudiantes, trabajadores o turistas, que no viven habitualmente en la ciudad, pero que inciden en un aumento de las emergencias sanitarias, a las que dar respuesta.
En este contexto, el incremento de recursos urgentes se ha calculado teniendo en cuenta el incremento de la actividad asistencial de los últimos años que, a día de hoy, es de media y, en la mitad de los casos, se requiere la movilización de un recurso urgente. Así, se refuerzan las franjas horarias y los días de la semana en los que hay mayor demanda. Al mismo tiempo, se reubican las ambulancias de forma estratégica para poder garantizar una cobertura más eficiente, ajustando la respuesta a las necesidades reales de la ciudadanía.
Con este despliegue, Barcelona dispondrá de un sistema de transporte sanitario más moderno, flexible y adaptado a las necesidades actuales de la ciudadanía, con más recursos, mejor capacidad de respuesta y una organización orientada a la eficiencia ya la calidad asistencial.
Imágenes: Generalitat de Cataluña