La Consellería del Medio Rural de Galicia va a proceder al pago de las horas extraordinarias que realizaron los profesionales del dispositivo de lucha contra incendios este verano. Durante el mes de agosto, el fuego arrasó 118.966 hectáreas en Galicia, una situación extraordinaria que llevó a los profesionales a prolongar sus jornadas laborales “superando los límites establecidos por los acuerdos y normativas vigentes”, tal y como reconoce la Consellería. Por eso, el Gobierno gallego va a destinar más de un millón de euros en compensar a los trabajadores, tal y como ha informado El Faro de Vigo.
Concretamente, se desembolsará una cuantía de 1.012.958 euros para pagar las horas extra del personal laboral y las gratificaciones por servicios extraordinarios a los funcionarios movilizados durante la ola de incendios de este verano. Los pagos se harán efectivos de “inmediato”, anuncian desde la Consellería del Medio Rural. Según los datos recogidos por la Xunta, los trabajadores extendieron su jornada alrededor de 20.000 horas. De estas, 3.700 corresponden a actuaciones voluntarias. La plantilla del operativo de extinción y prevención de incendios está formada por 3.000 trabajadores en Galicia.
Trabajos entre el 1 de julio y el 30 de septiembre
Tal y como explica la Consellería del Medio Rural, tras negociar con los sindicatos, se abonarán, por un lado, las horas extraordinarias realizadas por el personal laboral del Servicio de Prevención de Incendios Forestales (SPIF) en el periodo comprendido entre el 1 de julio y el 30 de septiembre de 2025. El importe total asciende a 342.061 euros.
Además, se pagarán las gratificaciones por servicios extraordinarios fuera de la jornada laboral de trabajo al personal funcionario en el mismo periodo de tiempo, así como los turnos extra que hicieron los agentes forestales en el periodo comprendido entre el 16 y el 31 de octubre, por importe de 670.897 euros.
Turnos de hasta 14 horas de trabajo
La grave oleada de incendios forestales, especialmente en agosto, produjo «megaincendios» en Larouco-Seadur, con más de 31.000 hectéreas u Oímbra-Xinzo, con más de 23.000 ha, ambos en Ourense. En esta provincia, la Xunta mantuvo activado el nivel dos de alerta durante más de dos semanas, alargando la jornada laboral del personal del dispositivo de extinción. Los bomberos forestales de Ourense llegaron a hacer turnos de hasta 14 horas seguidas de trabajo.
Los profesionales “tuvieron que prolongar de forma continuada sus jornadas, hacer pernoctaciones fuera de su distrito y trabajar sin posibilidad de compensación inmediata”, explican desde la Consellería del Medio Rural.
Imagen: Xunta de Galicia.