Intervenciones en las redes de distribución de servicios en las ciudades: agua, gas y electricidad

Las redes de distribución de servicios suelen tener una vida útil longeva, pero circunstancias externas pueden producir daños que hacen necesaria la intervención de los servicios de emergencia.

En las conducciones de abastecimiento de agua potable, se debe colocar una cinta normalizada de señalización de 25 cm de ancho, a 40 cm por encima de la generatriz superior de la tubería.

Los redes de distribución de servicios de suministros de agua, gas y electricidad imprescindibles para el desarrollo económico y social de cualquier ciudad satisfacen las necesidades de los hogares, las empresas y las industrias en general, además comparten un elemento en común y es que son instalaciones soterradas, que se ramifican para la distribución y suministro a todos los consumidores. Aunque la mayoría tienen una vida útil de muchos años, circunstancias externas pueden producir averías o daños en estas redes que hace necesaria la intervención de los SPEIS (Servicios de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamentos).

Conducciones de agua potable

Para garantizar el abastecimiento de agua a las ciudades, existen grandes conducciones que la trasportan desde los puntos de captación (embalses) a las Estaciones de Tratamiento de Agua Potable (ETAP), desde aquí, unas grandes arterias conducen el agua a los depósitos reguladores de caudal y presión, donde parte una red mallada de tuberías para la distribución del agua potable.

La rotura de grandes conducciones de agua puede ocasionar inundaciones en infraestructuras subterráneas.

Las intervenciones de bomberos se realizan en la red de abastecimiento de agua, por fugas en las mismas, siendo las causas más frecuentes un aumento de la presión, conducciones deterioradas o en mal estado y la realización de obras en la vía pública. El método de actuación para este tipo de actuaciones consiste, inicialmente, en el aviso a la empresa encargada de la gestión integral del agua, y posteriormente reconocer la zona afectada.  Identificando siempre que sea posible, si la conducción pertenece a la red principal (tuberías de diámetro nominal igual o superior a 150 mm) o por el contrario corresponde a la red secundaria (tuberías de diámetro nominal inferior a 150 mm) ya que, dependiendo del diámetro de la conducción afectada, así serán los daños ocasionados.

En fugas próximas a edificaciones, se pueden provocar grandes socavones producidos por el lavado de tierras, que pueden afectar a las cimentaciones, por lo que es importante observar si se producen grietas, que nos puedan alertar, de que se está produciendo un fallo estructural.  Es muy importante comprobar por donde discurre el agua, y si esta, va a parar a la red de saneamiento a través de   los imbornales o por el contrario se está embalsando en zonas bajo rasante, con el consiguiente riesgo para las personas.

La acumulación o embalsamiento de agua puede provocar empujes no previstos y causar graves daños en edificaciones.

Finalmente, una vez que los operarios han localizado las llaves de corte y cerrado las mismas, deteniendo la fuga de agua, bomberos podrá actuar, ya sea consolidando estructuras afectadas o achicando el agua acumulada en sótanos y garajes.

Gas natural (gn)

Actualmente el gas es un recurso muy utilizado en todo nuestro territorio nacional debido a su eficiencia, capacidad energética y sobre todo por ser menos contaminante que otros combustibles.

Aunque en España existen yacimientos que permiten la extracción de gas natural, la capacidad de producción es muy limitada, por lo que la entrada de gas licuado a nuestro país procede principalmente de la importación. Una vez que el gas licuado llega mediante buques gasíferos a nuestros puertos, se trasforma en gas natural en las plantas de regasificación (siete en España), posteriormente se almacena en depósitos subterráneos para su distribución.

La prioridad en las fugas de gas, sobre todo en núcleos urbanos, es acordonar y evacuar la zona afectada lo antes posible.

La red de distribución de gas natural en España se compone de: Red básica de gas (gasoductos de trasporte primarios a alta presión, plantas de regasificación de gas licuado y almacenamientos básicos de GN), redes de transporte secundario, (gasoductos de presión máxima comprendida entre 60 y 16 bares), redes de distribución (gasoductos de presión máxima igual o inferior a 16 bares), almacenamientos no básicos y resto de instalaciones subsidiarias.

La mayoría de las intervenciones de los servicios de extinción, se efectúan en la red de distribución e instalaciones subsidiarias, debido a perforaciones o roturas por la realización de zanjas.  Estas fugas si se producen muy próximas a viviendas representan un gran riesgo para las personas y las dotaciones actuantes, por lo que hay que definir muy bien las prioridades estratégicas.

El plan de acción debe consistir, en delimitar la zona caliente por medio de los detectores de gases y evacuar esta zona lo antes posible, eliminando cualquier fuente de ignición. Si hay imposibilidad de evacuar a personas con movilidad reducida, será necesario su confinamiento en zonas alejadas y protegidas, dentro del interior del recinto.

Prever una posible ignición del gas, por lo que es necesario que los equipos de bomberos estén equipados con nivel I de protección y provistos de una instalación cargada de agua, hasta que la compañía responsable, nos confirme que la fuga de gas ha sido cortada.

Para el restablecimiento de la normalidad, hay que confirmar que la zona es segura, por lo que será necesario, realizar un reconocimiento con los detectores de gases en todas las viviendas y locales afectados, para verificar que no hay acumulación de gas en el interior de estos.

En caso de incendio, se incrementa el riesgo de electrocución, debido a las dimensiones reducidas, escasa visibilidad por el humo y a las líneas de alta tensión que hay en el interior.

Líneas eléctricas

La red de transporte de energía eléctrica está constituida por la red de transporte primario (líneas con tensiones nominales iguales o superiores a 380 kV) y la red de transporte secundaria (líneas con tensiones nominales iguales o superiores a 220 kV y por aquellas otras instalaciones de tensiones nominales inferiores a 220 kV, que cumplan funciones de transporte).

Las intervenciones de bomberos por incidencias en estas líneas suelen ser, principalmente, por incendios producidos por sobrecarga en los cuartos de contadores y centros de trasformación. Siendo estos últimos (sobre todo si son subterráneos) los más complejos y con más riesgo para las dotaciones actuantes. La extinción no resulta sencilla debido a que no es apropiado el uso de agua y se requiere el empleado de otros agentes extintores, como polvo químico o CO2, este último el más recomendado para este tipo de fuegos.

El método de actuación para este tipo de incidentes consiste en impedir la propagación a otras dependencias y no actuar en estas instalaciones, hasta que tengamos la certeza de que se ha cortado el suministro eléctrico, por parte de la compañía eléctrica.

 

Redacción e imágenes: Enrique Álvarez, suboficial bomberos Madrid.

Servicios de Emergencia Brands

También te puede interesar