Alfonso Rueda, presidente de la Xunta, ha informado de que se ha aprobado la actualización del Plan de Prevención y Defensa contra los Incendios Forestales de Galicia (Pladiga) para este 2024, siendo su principal objetivo reducir al máximo posible las consecuencias ecológicas, económicas y sociales producidas por los incendios forestales.
Entre las principales novedades de la actualización, el presidente ha hecho hincapié en el incremento del número de cámaras en los montes que permitirá "que el 85% del territorio gallego en riesgo de incendio" cuente con videovigilancia. En concreto, "se van a instalar otras 24 cámaras en 12 nuevas localizaciones, es decir, la red de videovigilancia fija va a contar con 177 cámaras en 88 puntos".
A la hora de dictaminar la localización de las cámaras, se ha tenido en cuenta el hecho de que proporcionen cobertura visual de las zonas en las que se registra una mayor actividad incendiaria, con especial atención a las Parroquias de Alta Actividad Incendiaria (PAAI) y a las zonas de alto riesgo de incendios (ZAR). Con esta tecnología, si se detecta fuego, es posible su visualización en directo y el seguimiento de su evolución en tiempo real, siendo un mecanismo de apoyo a la toma de decisiones durante la extinción de fuegos.
Mejoras de personal
La actualización de Pladiga también incorpora mejoras en el personal, con el aumento del tiempo de trabajo de una parte del personal laboral, pasando a trabajar siete meses en esta anualidad, ocho meses en el 2025 y nueve meses en el 2026. El operativo estará integrado por más de 7.000 personas, contabilizando tanto los profesionales propios de la Xunta como los adscritos a otras administraciones, lo que se traduce en un dato semejante al de las últimas campañas.
Materiales
Respecto a los medios materiales, Rueda explicó que Galicia dispondrá un año más con "una treintena de medios aéreos contra el fuego", entre los de la Xunta y los que aporta el Estado. En tierra habrá "380 motobombas". Desde la Xunta destacan la reciente entrega de 18 motobombas nuevas.
Sobre las mejoras materiales, el presidente destacó "la adquisición de seis nuevas máquinas hidrostáticas polivalentes". Se trata de máquinas autopropulsadas que permiten realizar trabajos preventivos de desbroce (incorporando, de accesorio, un brazo lateral con disco de corte) y de extinción, al disponer de espacio para depósito de agua con lanza y enganches para mangueras y soplador de aire para limpieza de calzadas y zanjas.
Del mismo modo, destaca la entrada en funcionamiento de la base de medios aéreos de Verín-Oímbra o la construcción de 44 nuevos puntos de agua, así como el mantenimiento de los 4.843 puntos existentes para prestar servicio a los medios aéreos y terrestres del Servicio de Prevención y Defensa contra incendios forestales (SPIF).
Otro avance tecnológico tiene que ver con la instalación de móviles, tabletas y la aplicación Xeocode Lite (de gestión de la información sobre fuegos) en las motobombas del SPIF, lo que mejorará su operatividad y permitirá, entre otras utilidades, facilitar datos sobre el posicionamiento, en tiempo real, de los medios disponibles.
También se ahondará en la mejora de los recursos disponibles para la extinción con medidas como la incorporación a la aplicación “infraestructuras” de la información digital de la Red de Puntos de Recepción de Medios. De este modo, se procederá a la identificación, evaluación y digitalización de esta red, que actualmente cuenta con un total de 988 puntos.
Parroquias de Alta Actividad Incendiaria
Una parte del contenido del Pladiga se refiere a la determinación de las Parroquias de Alta Actividad Incendiaria (PAAI), que son aquellas incluidas en zonas declaradas como de alto riesgo que, por el número de incendios forestales reiterados o por su gran virulencia, requieran medidas extraordinarias de prevención y de protección de los montes frente los fuegos.
El número total de PAAI en el año 2024 es de 40 y no varía respecto al dato de 2023. Se incorporan al listado tres parroquias y salen otras tres. Las que salen del listado son las de Santa Uxía de Ribeira (Ribeira), Requesón (Chandrexa de Queixa) y Parada da Serra (A Gudiña). Entran en el listado las de Santa Baia de Boiro (Boiro), San Millao (Cualedro) y Santigoso (A Mezquita).
Sobre los objetivos de control, que se calculan a raíz de los valores medios de los últimos 10 años, se establecen los de que la superficie quemada total y por fuego estén por debajo del promedio del último decenio. También, que los fuegos de más de 25 hectáreas estén por debajo del 2% del total y que aquellos inferiores a 1 ha estén por encima del 70% del total de registros. Sobre el plan preventivo, que se integra en el Pladiga, supondrá actuar en más de 60.000 hectáreas y en cerca de 5.400 kilómetros de vías, con un presupuesto que supera los 41 millones de euros.
Otro de los planes que forman parte del Pladiga es el de Formación. En este se contemplan hasta 37 cursos en 553 ediciones, con más de 14.000 plazas, lo que supondrá superar las 150.000 horas de formación. Además, en el apartado de concienciación ciudadana, se prevén cuando menos 40 charlas dirigidas a la población de las parroquias PAAI.
Imagen: Xunta de Galicia.
Un total de 177 cámaras vigilarán los montes gallegos
Con la aprobación del Plan de Prevención y Defensa contra los Incendios Forestales de Galicia, la Xunta ha anunciado que se incorporarán 24 cámaras más para llegar a cubrir el 85% de los montes del territorio.