La guerra de Ucrania cumple tres años y los bomberos del país ansían la paz. El papel de estos profesionales es imprescindible para socorrer a las víctimas y garantizar la supervivencia. Su lucha contra el fuego provocado por los diferentes ataques no cesa, pues los bomberos son una de las primeras unidades en llegar a las zonas arrasadas por las bombas. Asimismo, son los primeros en ver las consecuencias de la guerra. Uno de los puntos calientes de este conflicto está en la ciudad de Járkov, ubicada a tan solo 40 kilómetros de la frontera con Rusia. Loa bomberos han estado combatiendo durante años contra los incendios que afectan a la población.
Telecinco ha tenido la oportunidad de hablar con un bombero ucraniano que manifiesta que “Mentalmente es muy difícil trabajar. Cada vez que recibimos un aviso sabemos que en cada casa hay gente. Como en un domicilio en que había toda una familia: el padre, la madre y tres niños pequeños. No tuvieron oportunidad de sobrevivir porque una bola de fuego engulló la casa, la calle y el patio. No había por dónde huir y se quemaron vivos”.
A lo largo de estos tres años de conflicto, los propios rescatistas han necesitado ser rescatados, como es el caso de un bombero que quedó paralizado ante los escombros de su hogar y el cuerpo sin vida de su esposa a su lado. También está el caso de otro bombero que se enteró recientemente de la muerte de su padre, quien también era bombero, en un segundo ataque ruso mientras luchaban contra un incendio.
Con un futuro lleno de dudas e incertidumbre tres años después del inicio de la guerra y la invasión rusa, ciertos bomberos mantienen la esperanza de que el conflicto pueda concluir pronto: “Llevamos tres años viviendo estas situaciones. Cuando empiezas a pensar en ello, parece que la guerra nunca terminará. Realmente quiero que la guerra acabe, que haya paz, calma y tranquilidad».
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