Diavida, compañía valenciana de transporte sanitario, ha entrado en concurso de acreedores, después de que la compañía haya admitido en el juzgado que se encuentra en situación de insolvencia, sin poder hacerse cargo de sus obligaciones de pago, tal y como ha informado el diario Economía Digital.
Según el auto judicial emitido, la compañía se encuentra en un concurso de acreedores voluntario, pedido por la propia empresa. Diavida ha tomado la decisión para buscar una salida ordenada ante los problemas de liquidez que enfrenta en la actualidad, confirmando así la delicada situación financiera que atravesaba la empresa.
Tras su entrada en concurso de acreedores, aunque los actuales gestores conservan sus cargos, cualquier decisión económica o patrimonial deberá contar con la autorización previa del administrador concursal designado, quien asumirá de inmediato el control financiero de la sociedad.
Pérdida del contrato con el Servicio Cántabro de Salud
La entrada en concurso llega después de la pérdida de uno de sus contratos más relevantes. En 2025, el Servicio Cántabro de Salud (SCS) terminó de forma anticipada el contrato de transporte sanitario no urgente con Diavida, después de que la empresa llevara operando en la comunidad autónoma tan solo un año.
El contrato se había licitado en 2023 mediante un procedimiento urgente y negociado y se adjudicó definitivamente a Diavida en octubre de 2024. La licitación contaba con un presupuesto superior a 13,1 millones de euros y un valor estimado total de más de 30,2 millones contando con las prórrogas. Finalmente, Diavida obtuvo la adjudicación al presentar una oferta de 11,9 millones de euros.
Sin embargo, la rescisión anticipada redujo considerablemente el gasto final asumido por la Administración, que terminó abonando 5,177 millones de euros por el tiempo prestado. Tras la salida de Diavida, el servicio pasó a ser asumido por Autransa.
La ruptura del contrato estuvo motivada por múltiples incidencias durante la prestación del servicio. Según elDiario.es, se registraron retrasos de hasta nueve horas en ambulancias, más de 40 reclamaciones, conflictos laborales y demoras en el pago de nóminas a los trabajadores.
Además, esta situación tuvo consecuencias en otras licitaciones públicas. La empresa fue excluida de un concurso para prestar el servicio de transporte sanitario de FREMAP en Valencia al no estar al corriente de pago con la Seguridad Social y no cumplir otros requisitos administrativos, como la presentación de la garantía bancaria o la designación de un responsable del contrato.
Denuncia de los sindicatos por el impago de salarios a los trabajadores
El año pasado, en septiembre, el comité de empresa de las ambulancias del transporte sanitario programado o no urgente de Cantabria (UGT, CCOO, USO y CGT) denunció tanto a Diavida como a la propia Gerencia del Servicio Cántabro de Salud por el impago de los salarios a la plantilla desde julio de 2025.
En ese momento, los sindicatos advirtieron de que la deuda salarial de Diavida con su plantilla que incluyó la totalidad de la nómina del mes de agosto, los 20 primeros días de septiembre y la liquidación correspondiente.
Imagen: Gobierno de Cantabria