El Gobierno de Castilla-La Mancha ha puesto en marcha un nuevo simulacro en Alcaudete de la Jara para una aplicación eficaz del Plan Especial de Emergencias de Protección Civil ante el Riesgo de Inundaciones de Castilla-La Mancha (PRICAM). En total, el ejercicio ha contado con la participación de 250 efectivos.
Durante el ejercicio, el objetivo fue reforzar la aplicación de los protocolos y medidas de actuación recogidas en los planes de emergencia; concretamente el PRICAM y el Plan de Emergencia de la presa del Río Gévalo. Han participado efectivos de Guardia Civil, Bomberos del CPEIS de Toledo, personal adscrito al INFOCAM y personal del SESCAM. Así como Cruz Roja; agrupaciones de voluntarios de Protección Civil y el Servicio de Atención y Coordinación de Urgencias y Emergencias 1-1-2 de Castilla-La Mancha. A ellos se han sumado alumnos de Formación Profesional del IES Fernando Zobel de los ciclos formativos relacionados con Emergencias Sanitarias, Emergencias y Protección Civil.
Envío de mensaje del sistema Es-Alert
Durante el simulacro, todos los dispositivos móviles que se encontraban en las inmediaciones de Alcaudete de la Jara han recibido un mensaje del sistema Es-Alert, procedente de la Red de Alerta Nacional (RAN). El SMS informó de la realización del ejercicio y del uso de las sirenas de la presa, para avisar acústicamente a la población.
La hipótesis del simulacro se basa en la emisión, por parte de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), de un boletín de aviso de nivel naranja por riesgo de precipitaciones en la comarca toledana de La Jara. En un primer momento, se simuló un rápido llenado de la presa del río Gévalo, ubicada en el término municipal de Alcaudete de la Jara. Se trató su posible y, consecuentemente, un riesgo inminente de avenida.
En el ejercicio se simuló una importante y rápida acumulación de precipitaciones que acaban generando balsas de agua, escorrentías e inundaciones en diversos puntos de la localidad. Esto sirvió para contemplar la evacuación de un colegio, el salvamento de unas personas atrapadas en el interior de un coche arrastrado por el agua, el rescate en altura de dos senderistas atrapados en el cauce del río y el achique en una vivienda, cuyos inquilinos son personas dependientes.
Desalojo de un centro escolar y rescate de dos senderistas
Dentro del simulacro y como consecuencia de las lluvias, comienza a inundarse algunas instalaciones del CEIP Rufino Mansi, que tiene que ser evacuado y que, junto con la ayuda de la agrupación de voluntarios de Protección Civil de localidad, procederá al traslado de varios alumnos y profesores a un albergue provisional, desplegado por Cruz Roja en la plaza del Ayuntamiento.
Otra de las intervenciones destacadas en el desarrollo de este ejercicio es el rescate en altura de dos senderistas, que han quedado atrapados en el cauce del río Gévalo, agarrados a una viga del puente de la N-502 mientras el agua les llega más arriba de la cintura. La maniobra, realizada por bomberos del CPEIS, consiste en descender y subir a las dos personas afectadas, desde el puente, para poder evacuarlas a una zona segura.
Con este tipo de ejercicios desde el Ejecutivo regional se pretende trabajar el correcto funcionamiento interno del Plan Especial de Emergencias de Protección Civil por Inundaciones para garantizar su efectividad, así como la rapidez de respuesta de los grupos de acción y las medidas de protección aplicadas a la población.
Destaca la importancia de las comunicaciones entre los distintos grupos de intervención que participaron en este ejercicio, ya que una correcta comunicación facilita la coordinación, y sirve para garantizar la activación de todos los efectivos que tendrían que intervenir para dar una respuesta eficaz ante este tipo de emergencia.
Imagen: Gobierno de Castilla-La Mancha.