La Junta de Andalucía, a través de la Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA) y de forma conjunta con AENA, ha puesto a prueba los mecanismos de respuesta que se pondrían en marcha en caso de producirse un accidente aéreo en el Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol a través de un simulacro.
El ejercicio, en el que han participado casi 180 intervinientes, ha recreado la rotura de un avión de pasajeros durante las maniobras de aterrizaje. La gravedad del accidente, que ha causado fallecidos y heridos, ha hecho que el aeropuerto de Málaga active su Plan de Emergencia. Minutos después el Ayuntamiento malacitano ha puesto en función su Plan Territorial de Emergencias de Protección Civil de ámbito local (Ptel). Posteriormente se ha activado el Plan Territorial de Emergencia de Andalucía (Pteand) en fase de emergencia, Situación Operativa 1 (activación que se produce cuando los daños superan la capacidad de respuesta local o afectan a varios municipios de la comarca).
El Plan andaluz establece la respuesta de ámbito regional y el despliegue en los ámbitos territoriales provinciales ante situaciones de grave riesgo o catástrofe. Para comprobar su eficacia es necesaria la realización de este tipo de simulacros. Así, entre los objetivos del ejercicio ha estado comprobar la operatividad de los planes de emergencia, el funcionamiento y efectividad del sistema de comunicaciones internas y externas (a la población), así como la respuesta y coordinación de los operativos que tendrían que intervenir en caso de que se produjese un accidente real.
Además, el simulacro ha servido también para ensayar la asistencia a las víctimas y familiares, el correcto funcionamiento del Puesto de Mando Avanzado (PMA) y la comprobación de los procedimientos de activación y movilización de los operativos y organismos implicados.
Rotura del fuselaje y derrame de combustible
El ejercicio ha comenzado sobre las 10:30 horas con una llamada de la aeronave siniestrada a la torre de control en el que avisaba de un fallo en el tren de aterrizaje delantero durante los trabajos de aproximación al aeródromo malagueño.
El simulacro ha arrancado con el aterrizaje de emergencia DE un Airbus A320 con 150 pasajeros y 6 tripulantes, cuyo comandante declara ‘pan-pan’ (declaración de urgencia) en la aproximación. Tras una frenada larga, el aparato sale por el final de la ‘segunda pista’ (12/30). Mientras rueda para llegar al ‘stand’ (aparcamiento), el tren de aterrizaje principal colapsa y, cuando gira, se parte el fuselaje a la altura del ala izquierda, lo que provoca un derrame de grandes dimensiones y con riesgo de incendio.
Durante el simulacro, se han movilizado los medios internos y externos, además de activarse las diferentes salas de atención en el recinto aeroportuario malagueño para atender la situación de emergencia. El accidente simulado ha causado víctimas mortales y multitud de heridos de diversa consideración, los integrantes de la tripulación han resultado ilesos y han sido los primeros en atender a los heridos y atrapados.
Despliegue del Puesto de Mando Avanzado
El Grupo de Emergencias de Andalucía (GREA) de la Base Litoral ha desplegado en el terreno un Puesto de Mando Avanzado (PMA) desde donde se han realizado las labores de coordinación del dispositivo y donde los operativos intervinientes han ido intercambiando toda la información relativa al desarrollo de la emergencia. Además, los sanitarios han realizado también una labor de triaje sobre el terreno con los heridos que ha causado el siniestro y los han evacuado a los centros hospitalarios de la zona.
Otro de los aspectos que se ha trabajado en el simulacro de este mañana ha sido la atención a las personas que han resultado ilesas en el accidente, así como a los familiares de heridos y fallecidos. Con ese fin, se ha constituido un centro de atención a víctimas, familiares y una sala donde un grupo de psicólogos especializados, pertenecientes al Grupo de Intervención Psicológica en Emergencias y Desastres (GIPED), ha atendido a familiares y amigos de las víctimas. Además, en la emergencia también ha participado el PECO (Persona de Contacto para atención a familiares y víctimas).
Casi 180 intervinientes
En el simulacro han participado 178 personas, entre las que se encuentran profesionales de distintos áreas de trabajo de AENA, de la Agencia de Emergencias de Andalucía (Emergencias 112, Protección Civil y GREA), Unidad de Policía Nacional Adscrita a la comunidad, personal del Centro de Emergencias Sanitarias (CES) 061, Cruz Roja, el Grupo de Intervención Psicológica de Emergencias y Desastres (Colegio Oficial de Psicología), Base Aérea de Málaga, Cuerpo Nacional de Policía, Guardia Civil, juez de guardia, profesionales del Instituto de Medicina Legal, Subdelegación del Gobierno en Málaga (Protección Civil), REMER (La Red Nacional de Radio de Emergencia), personal del Ayuntamiento de Málaga (Policía Local, Protección Civil, Grupo Psicosocial del servicio de Protección Civil y Real Cuerpo de Bomberos) y Agrupación Local de Voluntariado de Protección Civil de Málaga.
Además, cerca de medio centenar de alumnos y profesores del grado medio de Emergencias y Protección Civil del Instituto de Enseñanza Secundaria (IES) Santa Bárbara, de la capital malagueña, también han colaborado como figurantes.
Reunión del comité de crisis
En las instalaciones aeroportuarias también estuvo reunido, desde el momento en que se tuvo conocimiento de la emergencia, el comité de crisis, integrado, entre otros, por el director del aeropuerto, Pedro Bendala, y representantes de la Subdelegación del Gobierno, de la Delegación del Gobierno de la Junta de Andalucía en Málaga, del consistorio malagueño, de la Base Aérea y de la compañía aérea colaboradora en el simulacro, Volotea.
El Plan de Emergencia del Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol se mantiene plenamente actualizado y operativo mediante simulacros periódicos y parciales para poner a prueba y evaluar la capacidad de respuesta de los diferentes servicios aeroportuarios.
Imagen: Junta de Andalucía