Los Mossos d’Esquadra han detenido a dos trabajadores del Consorci de Transport Sanitari (CTS) de Girona y han denunciado a otros cinco por causar graves destrozos en la flota de ambulancias de la empresa en el marco de un conflicto laboral que se arrastra desde hace meses. Los daños dejaron sin servicio a más de 200 pacientes y provocaron pérdidas que la compañía estima en cerca de 400.000 euros, tal y como han informado El País y El Caso.
Asalto a la base y destrozos en 14 vehículos
Los hechos ocurrieron la noche del 9 de febrero, cuando varias personas accedieron a la nave que el CTS utiliza como base en la capital gerundense. En el interior causaron importantes daños en trece ambulancias y en un vehículo de intervención rápida.
Los vehículos aparecieron con los parabrisas y retrovisores rotos, las ruedas pinchadas y varias pintadas, lo que los dejó completamente inutilizados. Como consecuencia, la actividad quedó paralizada durante dos días y no se pudieron realizar los 209 servicios programados. Además, una veintena de trabajadores no pudieron desempeñar su labor con normalidad.
Un perjuicio económico de hasta 400.000 euros
Según denunció el administrador de la empresa ante la policía el 13 de febrero, los daños directos en los vehículos ascienden a 19.420 euros y los ocasionados en las instalaciones a 850 euros. A esta cifra se suman las pérdidas derivadas de la interrupción del servicio, incluidos salarios abonados pese a la inactividad, servicios no prestados y la pérdida de dos contratos con entidades públicas.
En total, el perjuicio económico se sitúa en torno a los 380.000-400.000 euros, según las estimaciones de la empresa.
Siete trabajadores implicados
La investigación de la Unidad de Investigación de los Mossos permitió identificar a siete trabajadores de la plantilla —formada por 187 empleados— con distintos grados de participación en los hechos.
El 18 de febrero se detuvo a dos personas. Tras declarar ante la policía, quedaron en libertad a la espera de ser citados por el juzgado de instrucción de Girona que instruye la causa. Los otros cinco empleados han sido denunciados penalmente por el mismo delito.
Un conflicto laboral de fondo
El ataque se enmarca en un conflicto laboral motivado por la delicada situación económica de la empresa. Según informó el comité de empresa, parte de la plantilla tenía pendientes de cobro la nómina de enero, la paga extraordinaria de diciembre y, en algunos casos, cantidades atrasadas de 2024.
La dirección comunicó a los trabajadores que, ante la gravedad de la situación financiera, se había iniciado un proceso de venta que parecía inminente pero que no terminó de concretarse.
El comité de empresa, vinculado a Comisiones Obreras (CCOO), condenó los hechos en un comunicado en el que subrayó que este tipo de acciones “no benefician a nadie” y perjudican un servicio esencial como el transporte sanitario. Asimismo, recalcó que los trabajadores son los primeros interesados en preservar el buen estado del material y los vehículos, al tiempo que anunció que se han iniciado reclamaciones legales para exigir el pago de las cantidades adeudadas.
Imagen: Generalitat de Cataluña