La Diputación Foral de Bizkaia ha incorporado a sus medios un robot eléctrico multifunción de última generación. Este equipamiento se empleará por los miembros del Servicio Foral de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento del territorio.
El robot eléctrico, con relación a sus prestaciones, se encuentra entre los más potentes del mundo y es el primero de estas características que operará en un servicio de bomberos a nivel nacional. Se trata de una máquina no tripulada terrestre, dirigida por control remoto, que asume el riesgo ante situaciones peligrosas o de alta complejidad. Su diseño modular y su capacidad para realizar múltiples misiones lo convierten en una herramienta clave en situaciones de alto riesgo, como incendios, ambientes altamente contaminados o derrumbes, minimizando el riesgo para los bomberos. Como curiosidad, cabe destacar que un dispositivo de idénticas características fue empleado en una operación de emergencias de alta complejidad, como fue el incendio de la catedral Notre Dame de París.
La Diputada General de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, ha afirmado que con esta nueva dotación “nuestros bomberos y bomberas podrán llevar a cabo intervenciones con más seguridad y eficiencia, minimizando los riesgos y maximizando los resultados. La tecnología no sustituye la experiencia ni la profesionalidad, pero sí puede ser una aliada poderosa. Con más tecnología en el servicio, proporcionamos más seguridad para las intervenciones de los bomberos y bomberas, mejor capacidad de respuesta ante las emergencias y, por lo tanto, mejoramos la calidad de vida en Bizkaia. Este robot, el primero de estas características que operará en un servicio de emergencias a nivel estatal, es un paso importante en esa dirección”.
Características técnicas del robot multifunción
El robot, con 500 kilos de peso, está sobre orugas, lo que le permite superar obstáculos de hasta 30 centímetros de altura, subir y bajar escaleras, ascender pendientes de más de 40º, empujar y desplazar cargas de hasta una tonelada y operar de manera autónoma durante 16 horas sin recambiar las baterías, que pueden ser reemplazadas en caliente garantizando una intervención continua sin interrupciones. Además, su sistema de autoprotección por agua proporciona una resistencia a picos de temperaturas extremas (hasta 800ºC), lo que lo hace idóneo para intervenciones en entornos hostiles.
Entre sus múltiples aplicaciones, además de la extinción de incendios, el robot está concebido para otros trabajos. Entre estos, rescates, evacuación y traslado de víctimas, transporte de equipos y herramientas pesadas en entornos difíciles, desempeñar labores de reconocimiento, la toma de mediciones de diversas variables. Su diseño modular le permite montar y desmontar distintos equipos por una sola persona, sin necesidad de otras herramientas y en menos de 30 segundos.
Equipado con un sistema de baterías intercambiables que permite una autonomía de hasta 16 horas, el robot, modelo Colossus y fabricado en Francia por Shark Robotics, cuenta con un monitor de extinción de agua y espuma de 3.000 l/min, cámaras ópticas y térmicas con visión de 360º, y una capacidad de carga de más de 500 kg. Estas características técnicas refuerzan su versatilidad en situaciones críticas y complejas, asegurando un despliegue rápido y eficaz con un mínimo mantenimiento.
El robot permanecerá en el parque de bomberos de Artaza, donde los relevos y mandos han recibido formación específica para su uso.