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Toda esta nueva carga tecnológica empezará a ser visible en los nuevos vehículos que se vayan incorporando en nuestras flotas durante los próximos años. Un reportaje de Manuel Rujas, sargento conductor de bomberos del Ayuntamiento de Madrid y colaborador en Servicios de Emergencia.

Los camiones de bomberos hoy por hoy no están exentos de una serie de sistemas que nos ayuden a realizar una conducción más segura. Ya sabemos que por el tipo de conducción que realizamos, ya sea en el ámbito urbano o en carretera y en situación de emergencia, a este tipo de ayudas poco partido se las puede obtener. Pero si nuestros desplazamientos son más largos o conducimos en zonas peatonalizadas, contar con ellas pueden ser de gran ayuda. La nueva Reglamentación Europea 2019/2144 desarrolla la nueva incorporación de ADAS (sistemas avanzados de asistencia al conductor) que deben de cumplir todos los vehículos a partir del año 2022 y con una prórroga de hasta el año 2024. A partir de este último año, los fabricantes de vehículos tienen que equiparlos con una serie de nuevas ADAS enfocadas a proteger a los usuarios más vulnerables y al resto de usuarios de las vías. 
 

Ayudas que mejoran la seguridad en la conducción

Toda esta nueva carga tecnológica empezará a ver visible en los nuevos vehículos que se vayan incorporando en nuestras flotas durante los próximos años. En los salpicaderos de nuestros camiones, empezaremos a ver una serie de nuevos pulsadores a los que nos tenemos que ir habituando. Como norma general, estos sistemas estarán activos siempre que pongamos en marcha nuestro vehículo. De esta manera, el conductor tiene la opción de poder desactivar algunas de sus funciones. Con la nueva reglamentación tendremos que habituarnos a una serie de ayudas que a continuación examinaremos y que serán obligatorias a partir del 2024.                                                                                               

Para mejorar la visión y la visibilidad de los usuarios más vulnerables como peatones y ciclistas, se añaden un sistema de advertencia de colisión, acompañado de un sistema de información de ángulos muertos y de detectores de marcha atrás. Estos sistemas se materializan con la incorporación en el interior de la cabina de una pantalla e indicadores acústicos y luminosos situados en el pilar A. Exteriormente una serie de cámaras situadas estratégicamente nos darán información visual del exterior.


Además, una serie de sensores con tecnología de infrarrojo o radares que detectan la presencia de usuarios en los puntos ciegos del camión. Otras ayudas que incorpora están más enfocadas a la información del estado del vehículo con el fin de añadir más seguridad en la circulación. En este apartado podemos situar el sistema de control de presión de los neumáticos. Esta es ya habitual en los turismos y ahora pasará a ser obligatoria en los vehículos pesados. De igual manera, la ayuda de advertencia de abandono del carril que ya está presente en automóviles, ahora también pasa a ser obligatoria.    

Como vemos, algunas de estas ayudas ya están incorporadas en los camiones de última generación de varias marcas, pero si en nuestra flota de vehículos tiene una antigüedad mayor de 7 años es extraño que lleven alguna de ellas incorporado. El reglamento también requiere que muchas de estas ayudas puedan ser desconectadas por parte del conductor. Esto nos exigirá una vez puesto en marcha el camión desactivar aquellas que creamos oportunas ya que el sistema por defecto las activa todas. De no desactivarlas al ir ellas activas, nos irán advirtiendo mediante sonido y luces, de posibles colisiones al circular en emergencia.


Como es lógico, todos estos nuevos sistemas requieren de una serie de componentes electrónicos que también se irán incorporando.  En la parte delantera sobre el salpicadero daremos cuenta de la existencia de la cámara que tiene como función la detección de las líneas de la calzada que da soporte a la advertencia de abandono de carril y además según sus especificaciones, puede detectar las señales de tráfico e informarnos de los límites de velocidad de la vía. También en esta parte del vehículo, se sitúa el radar. Este lo podemos localizar en la parte baja del frente de nuestro camión. Como vemos existe con él un conflicto de espacio con nuestros equipos instalados en el frontal que a partir de la implantación de la nueva reglamentación las autoridades o los fabricantes de segunda fase, tendrán que dar una solución. 
 
                                                                                                   
Más potencia de frenado

La norma no podía olvidar una de las cualidades más importantes que buscamos en nuestros camiones, que es disponer de una potente frenada. Varios de estos sistemas ADAS dependen exclusivamente de ellos. No servirían de mucho muchas de estas ayudas si los frenos no actuasen con solvencia cuando son requeridos. Aquí cabe destacar los nuevos sistemas de frenado que ya incorporan nuestros camiones. La instalación de discos de frenos en ambos ejes ha mejorado notablemente su eficiencia. Además, con la incorporación de los sistemas de gestión electrónica a los vehículos pesados, tenemos garantizada la estabilidad de nuestro camión ante la necesidad de realizar una fuerte frenada. También hemos ganado en la velocidad de respuesta del sistema que al estar comandado electrónicamente por el sistema EBS que regulan la potencia de frenado necesaria en cada rueda. Los frenos de servicio no son los únicos de los que disponemos. Dos aliados más nos pueden ayudar a detener con rapidez nuestro camión. Uno es el freno motor que está presente en todos los vehículos industriales.

Este sistema ha tenido una gran evolución en cuanto eficiencia y a día de hoy nos ofrece una potencia de frenado auxiliar muy importante. Para hacernos una idea de su potencia, en un motor tipo 7 litros y seis cilindros, su potencia de frenado puede ofrecer hasta 300 kW. Como tercera opción podemos encontrar que nuestro camión va equipado con un sistema de frenado de tipo retardador o ralentizador. Este está acoplado a la caja de cambios y puede sumar otro número importante de kW a la potencia de frenado. Con toda esta potencia de frenado combinada con las ADAS, se consiguen hacer frente a una frenada de emergencia que de otro modo sería imposible de acometer.           

      
A día de hoy, no sabemos si nuestros camiones de bomberos estarán exentos de gran parte de estas de estas ayudas, la respuesta no tardaremos en verlo ya que el 2024 está a la vuelta de la esquina.              

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