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La ciudad de Madrid, como ejemplo de otras muchas ciudades españolas, cuenta con una circulación muy grande de vehículos pesados que por sus características hacen difícil la operatividad en las intervenciones del cuerpo de bomberos de la capital.

El incremento de vehículos pesados que circulan por nuestras ciudades, (autobuses, camiones de reparto, recogida de basuras, etc.) bien por su antigüedad o bien por el tipo de combustible utilizado (gasóleo, GNC, eléctricos,…), hace que en muchas ocasiones esta combinación produzca incidentes muy variados que resultan muy complejos de resolver, debido a que no son actuaciones tipo y no siempre hay procedimientos operativos que nos marquen una sistemática de trabajo.

A continuación, voy a comentar algunas intervenciones producidas con vehículos pesados en la ciudad de Madrid y en las cuales hemos intervenido. 

Incendio de autobús de pasajeros en vía urbana

Aunque la flota de autobuses adquirida actualmente en Madrid, utiliza Gas Natural Comprimido (GNC), todavía encontramos por nuestras calles muchos vehículos que aun circulan con motores diésel.

En este caso, a primeras horas de la mañana se produce el incendio de un autobús de la EMT con pasajeros en su interior y que circula por una calle de cinco carriles, muy transitada. En primera respuesta el Servicio de Extinción de Incendios de Madrid, activa según la aplicación informática SITREM (Sistema Integral de Tratamiento de Emergencias) una BUP (Bomba Urbana Pesada) y una BNP (Bomba  Nodriza Pesada).

Debido a que el incendio se produce en la parte trasera del autobús donde se encuentra ubicado el motor y que utiliza gasóleo como combustible, los gases de incendio producidos se extienden rápidamente por el habitáculo, donde se encuentran los pasajeros. Las primeras actuaciones consisten en el corte de los cinco carriles de la vía, acordonar la zona caliente, el rescate de los pasajeros y la extinción del incendio con equipamiento de protección Nivel I. 

En este caso, la complejidad de la intervención no viene dada por el rescate de las personas, ni por el incendio, si no, por el derrame que se produce a la vía pública al tener las conducciones de combustible afectadas y el posible riesgo de inflamación del gasóleo (punto de inflamación 52). Debido a esta circunstancia, la cual es comunicada a nuestra central, se activan en segunda respuesta los vehículos TPP (Trasvase de Productos Peligrosos) y UMC (Vehículo de Mandos y Comunicación).

Posteriormente, el plan de acción establecido, se centra en la contención del derrame de combustible y en la cubrición con espuma de media expansión, para dar seguridad a la zona y prevenir el riesgo de incendio. Finalmente se procede al sellado de varios de los conductos que tienen fugas.

En esta intervención actuaron cuatro vehículos del servicio y un total de 17 efectivos, restableciéndose la normalidad en la zona, trascurridas dos horas.

Vuelco lateral de un camión pluma debajo de un puente

El vuelco de un vehículo pesado en vía pública es una situación que hemos visto en mucha ocasiones y a priori no es una intervención muy compleja de resolver para las Servicios de Emergencia.

En esta ocasión, el vehículo pesado que ha volcado es un camión cargado con material de construcción, el accidente se ha producido al colisionar la pluma auxiliar de auto carga, que no estaba recogida en su totalidad, con uno de los laterales de un puente. La complejidad viene marcada por la ubicación del accidente y la dificultad que esta intervención conlleva.

El Servicio de Extinción de Incendios activa en primera respuesta una BUL (Bomba Urbana Ligera) al tener conocimiento, de que no hay ninguna persona atrapada en el interior.

Una vez se ha acordonado la zona caliente, la primera actuación es retirar la carga que trasporta el camión para acceder a la pluma auxiliar que se encuentra desplegada y que debido al accidente, no puede ser recogida con los mandos y esta debe recogerse de forma manual manipulando las válvulas del circuito hidráulico y liberando la presión del mismo.

Tras ello, se comunica a la Central de Bomberos el estado del siniestro, por lo que se activa como segunda respuesta una AGP (Auto Grúa Pesada) y UMC (Vehículo de Mandos y Comunicación) y UMJ (Unidad Móvil de Jefatura).

La dificultad con la que nos encontramos es que la altura del puente no permite el empleo de la pluma de la grúa. Tomamos la decisión de realizar la maniobra usando los cabrestantes de la misma para colocar el vehículo en su posición normal.

En esta actuación el restablecimiento de la normalidad en la zona se produce trascurridas tres horas de intervención, siendo activados cuatro vehículos del servicio y un total de 13 efectivos.

Incendio de un camión compactador de recogida de residuos urbanos

En todas las ciudades se producen abundantes residuos urbanos, basuras, envases, cartones etc. Por ello no resulta raro ver contenedores con este tipo combustibles ardiendo en la vía pública. Pero, lo que no resulta tan habitual es que este tipo de incendio se produzca en el interior de un camión compactador de recogida de residuos.

En este caso, se produce el incendio de un camión compactador de residuos urbanos en vía pública y con una carga de maderas, cartones, plásticos, colchones, etc. Este incendio además está próximo a un edifico de oficinas por lo que la Central de Bomberos activa una BUP una BNP y UMC.
En un principio, el incendio solo afecta a la cabina del camión, y una vez extinguido se observa que el incendio se ha propagado al interior de compactador, que con una capacidad de 12 toneladas se encuentra a su máxima carga.

Dada la complejidad de acceder a la carga y debido a la imposibilidad de abrir el compactador de manera automática ni manual, por encontrarse los circuitos hidráulicos afectados por el incendio, se establece como plan de acción el acceso al interior del compactador mediante  el  corte de los laterales para poder realizar la extinción de los materiales que se encuentran ardiendo, por ello se solicita a nuestra Central la activación del vehículo especial para Búsqueda y Rescate en Estructuras Colapsadas para poder realizar la intervención con equipos especiales de corte.

En un principio, se decide realizar el corte por uno de los laterales del compactador por medio del equipo de corte por Oxigeno-Chentane, pero tras comprobar que los trabajos son muy lentos y el consumo de gases es muy elevado, debido al grosor de la chapa de unos 3 mm, se opta por usar el equipo de corte por plasma, el cual utiliza aire comprimido y un arco eléctrico, resultando muy efectivo y rápido.
Una vez realizadas las aperturas por los laterales, se procede a las labores de remoción y extinción por medio de dos líneas de mangueras de 25 mm. Comprobando que estos trabajos no resultan efectivos al estar todo el material muy compactado, se decide cambiar la estrategia y realizar las labores de remoción y extinción por medio de la lanza monitora situada en la parte superior de la cabina de nuestra BNP. Esta nos proporciona un caudal máximo de 3.000 l/min y un alcance de 70 metros permitiéndonos penetrar entre el material y garantizar una total extinción. 

Una intervención con mucha complejidad que, trascurridas cuatro horas con una activación de cuatro vehículos y un total de 19 efectivos, se da por finalizada.

Caída de un vehículo barredora a vías ferroviarias

Por causas desconocidas se precipita una barredora urbana, con sus dos ocupantes en su interior, por un talud de 10 metros de desnivel, cayendo ésta a las vías ferroviarias. Por esta causa el Servicio de Bomberos activa en primera respuesta una BUP, UMC y AGP.

La primera dificultad con la que nos encontramos en esta intervención es la de acceder a la zona, en la cual hay que realizar el montaje de dos líneas de descenso mediante cuerdas, para facilitar el acceso a los servicios sanitarios (SAMUR) y el rescate de los heridos. Una vez que hemos accedido a las vías, siempre hay que solicitar el corte de tráfico ferroviario además del suministro eléctrico en la catenaria y esperar a que ADIF de la confirmación de las acciones solicitadas. Para finalizar esta intervención comentaremos que, la maniobra de retirada de la barredora de las vías, tampoco resulta nada sencilla debido a la falta de visión directa del operario de la grúa para realizar la maniobra de levantamiento de la barredora.
El restablecimiento de la normalidad en las líneas ferroviarias se produce trascurridas 2 horas y 30 minutos de intervención, con un total de 14 bomberos.

Las   intervenciones en vehículos pesados, nos obligan a tomar medidas, que precisan de un riguroso reconocimiento de la zona de trabajo y a la elaboración de un plan de acción, que tiene que ser conocido por todas las dotaciones actuantes. En este tipo intervenciones es necesario tener una buena comunicación y coordinación de todos los Servicios de Emergencias presentes en la intervención.

ENRIQUE ÁLVAREZ DÍEZ
SUBOFICIAL BOMBEROS DE MADRID

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