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Deinsa recuerda la importancia de protegerse del frío y las bajas temperaturas cuando se trabaja en invierno.

Deinsa propone una serie de recomendaciones para las personas que ejercen su trabajo en condiciones de bajas temperaturas. Y es que es muy importante que las medidas de protección laboral impliquen, en primer lugar, una evaluación exhaustiva -por parte de los responsables de riesgos laborales de las empresas- de los riesgos a los que se exponen los trabajadores, además del uso de Equipos de Protección Individual (EPIs) y cursos de formación sobre la aplicación y uso de los mismos y sobre los riesgos que implica la exposición a condiciones climatológicas adversas.

Las recomendaciones de Deinsa son las siguientes:

1.  Usar EPIS que se ajusten a la Norma EN 342:2004: Esta normativa asegura que las prendas protejan frente a temperaturas inferiores a -5ºC. La ropa de protección contra el frío ajustada a esta norma puede ser de categoría II (cuando sea apta para temperaturas superiores a -50ºC) o de categoría III (para temperaturas iguales o inferiores a -50ºC).

2.  Emplear ropa de trabajo abrigada pero ligera: Es importante que los EPIS empleados se ajusten a una serie de requisitos ergonómicos a fin de que el trabajador se encuentre cómodo en el desarrollo de su actividad. Se recomienda por tanto que las prendas de abrigo sean lo más ligeras posible. De lo contrario se contribuye a reducir el rendimiento, además de aumentar el gasto energético del trabajador.

3.  Utilizar un sistema de capas: Resulta muy recomendable que el trabajador vista con varias capas de protección que le permitan adaptarse a las condiciones ambientales que puedan cambiar. Este sistema resulta muy útil también cuando el trabajador realiza un mayor o menor esfuerzo físico en distintas tareas realizadas a lo largo de su jornada. Esto evitará sobreprotecciones que generen sudor y posterior enfriamiento en el trabajador, con los riesgos que ello conlleva.

4.  Emplear una última capa impermeable en caso de lluvia. Como parte del anterior sistema de capas, resulta de gran utilidad que, en caso de lluvia e incluso de viento, se utilice una última capa impermeable que aísle el resto y evite que se humedezca. Este tipo de prendas han de ajustarse a la Norma EN 343 de ropa de protección contra el mal tiempo, que asegura su resistencia a la penetración del agua.

5.  No olvidar proteger tanto la cabeza como las manos. A través de ellos se puede llegar a perder hasta el 50% del calor corporal. Es por ello muy importante cubrir ambas partes del cuerpo con el EPI adecuado. En el caso de los guantes de protección contra el frío, éstos han de estar regulados por la norma UNE-EN 511:2006, la cual viene a especificar los requisitos que han de tener este tipo de EPIS para proteger las manos de temperaturas de más de 50ºC bajo cero. La norma viene a clasificar hasta tres tipos de guantes en función de su nivel de resistencia. 

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