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Los principales riesgos a los que se exponen los equipos de intervención son las elevadas temperaturas, radiación y gases de incendio

Un incendio estructural se define como todo incendio que se desarrolla en el interior de cualquier tipo de estructura, según sus diferentes tipologías, usos y cotas -con o sin manifestación al exterior-, teniendo el potencial de propagarse tanto horizontal como verticalmente, afectando al contenido o al continente de la edificación.

Cuando hablamos de incendios estructurales, los principales riesgos a los que se exponen los equipos de intervención son las elevadas temperaturas, radiación y gases de incendio. Un adecuado equipamiento (protección) permitirá a los intervinientes acometer el rescate y la extinción del incendio con mayor seguridad y rapidez.

Según lo establecido en el RD 773/1997, se define EPI como "cualquier equipo o dispositivo destinado a ser llevado o sujetado por el trabajador para que le proteja de uno o varios riesgos, y cualquier complemento o accesorio destinado al mismo fin".

CATEGORÍAS DE LOS EPIS

En función de la gravedad de los riesgos frente a los que protegen, los EPIs se dividen en tres categorías: Categoría I, destinados a proteger contra riesgos mínimos; categoría II, destinados a proteger frente a riesgos de grado medio o elevado, pero no de consecuencias mortales o irreversibles; y categoría III, destinados a proteger contra riesgos de consecuencias mortales o irreversibles.

Como profesionales de la emergencia, es importante que conozcamos el equipamiento personal que utilizamos y cuáles son sus principales características.

En actuaciones de incendios estructurales el equipamiento personal se compone de casco integral, verdugo, guantes de intervención, traje de intervención y botas.

Casco integral

Es un EPI de categoría III. El casco integral elegido a modo de ejemplo es el modelo Gallet F1 SF. La normativa europea aplicable bajo la cual se ha certificado el casco es la UNE-EN 443, “Lucha contra el fuego en los edificios y otras estructuras”. Este casco está exclusivamente concebido para la lucha contra incendios, trabajos de salvamento / desmonte, auxilio en carretera y en general para todos los trabajos definidos por el cargo de bombero.

El casco F1 SF asegura una protección de la cabeza y la cara frente a choques, objetos cortantes, proyección de productos sólidos, líquidos, corrosivos, productos químicos (NaOH, H2SO4, n-heptano, p-xileno, butanol-1…), metales fundidos, calor radiante, llamas o corriente eléctrica. Su resistencia al color radiante es de 8 min/14KW/m2 y su resistencia al calor convectivo es de 20 minutos a 90º C.

El casco F1 SF equipado con cubrenuca cumple la Directiva Europea 89/686/CEE y está certificado según EN 443 con las siguientes opciones:
- Marca E2: Indica el aislamiento eléctrico del casco mojado.
- Marca E3: Indica una superficie no conductora de la copa.
- Marca **: indica protección a baja temperatura hasta - 20 °C
- Marca ***: indica protección a baja temperatura hasta - 30 °C
- Marca C: Indica protección contra los productos químicos.
- Peso sin accesorios: 1725 ± 50 gramos (cubrenuca integral incluido).

Pantalla de protección facial. La pantalla de protección facial incolora o con recubrimiento dorado cumple la Directiva Europea 89/686/CEE y está certificada según la norma EN 14458. Esta pantalla está destinada a garantizar una protección contra los diversos riesgos susceptibles de sobrevenir durante las intervenciones de lucha contra incendios, con excepción de los riesgos de tipo respiratorio por emisión de humo y gas / vapor. La pantalla es resistente a la proyección de productos químicos idénticos a los citados anteriormente para el casco. Además, la pantalla de protección facial con recubrimiento dorado posee una resistencia a los rayos solares y cumple la norma EN 172.

Visor ocular. El visor ocular cumple la Directiva Europea 89/686/CEE y está certificada según la norma EN 166 con el marcado Gallet 2A EN 166-A CE (2: Clase óptica; A: Resistencia al impacto de alta energía a 190 ms-1). Este visor asegura la protección de los ojos frente a impactos y proyecciones.

Verdugo

Está catalogado como EPl de categoría II y no está diseñado para entrar a fuego sin casco y sin equipo de respiración autónomo (ERA).

Certificada conforme a la normativa de capuces UNEEN 13911, es una prenda ergonómica con apertura en la zona de los ojos y nariz diseñada para la protección de cabeza frente a las altas temperaturas en un incendio. Para su correcto funcionamiento toda la prenda debe estar cosida con hilo ignífugo y debe poseer un faldón posterior que mantenga la nuca protegida en cualquier movimiento de la cabeza.

El verdugo está confeccionado con mezclas de aramidas, algodón y viscosa fundamentalmente, en una o dos capas.

Guantes de intervención

EPI de categoría III. El modelo seleccionado es BO12M Dragon Gloves, certificado según la norma UNE-EN 420, UNE-EN 407, UNE-EN 388, UNE-EN 659. Estos guantes presentan un tejido de fibra de para-aramida siliconada en su palma y en el dorso tejido Nomex Ripstop con acolchado en nudillos y uñeros realizado en para-aramida siliconada. En su interior, membrana impermeable y transpirable Porelle con protección antivírica. Forro en tejido para-aramida y fibra de vidrio Interlock.

Todas las costuras están realizadas con hilo de Kevlar. Cuenta asimismo con una resistencia a la abrasión, con más de 2.000 ciclos antes de perforarse; al corte por cuchilla con un índice de 20, al rasgado 75 Newton y a la perforación 100 Newton.

Traje de intervención

EPI de categoría III compuesto por chaquetón y cubre pantalón, proporcionando protección al bombero frente al ataque directo a fuego y en aquellas intervenciones con riesgo de temperatura y radiación. El modelo elegido es el Fire Master de Iturri, el cual incorpora en el cubre pantalón un arnés para el sistema de escape EXO y un sistema de rescate rápido en la espalda del chaquetón. Dispone de una cremallera anti pánico para facilitar la apertura del chaquetón de intervención en situaciones de emergencia (estrés térmico, productos inflamables, penetración de ascuas, etc.)

La Norma UNE-EN 469 especifica los niveles mínimos de requisitos de prestaciones para la ropa de protección que se utiliza durante las intervenciones de lucha contra incendios:

CALOR CONVECTIVO “HTI” (Xf): Tipo de calor producido por corrientes de fluidos (gas, aire) a altas temperaturas. La protección contra el calor convectivo es evaluada en un ensayo mediante la exposición de los materiales a un flujo calorífico de 80 KW/m2 y se determina por medio de un calorímetro el índice de transferencia de calor (HTI), que representa el tiempo medio necesario para obtener un aumento de temperatura al otro lado del material de 24º C
Los materiales considerados válidos de acuerdo con la norma son aquellos que cumplen con:
- Nivel 1: HTI 24 – HTI 12 > 3 s / HTI 24 > 9 s
- Nivel 2: HTI 24 – HTI 12 > 4 s / HTI 24 > 13 s

CALOR RADIANTE “RHTI” (Xr): La protección contra el calor radiante es evaluada en un ensayo mediante la exposición de los materiales a una densidad de flujo calorífico de 40 KW/m2. Se determina por medio de un calorímetro el índice de transferencia de calor radiante (RHTI), que representa el tiempo medio necesario para obtener un aumento de temperatura al otro lado del material de 24º C.
Los materiales considerados válidos de acuerdo con la norma son aquellos que cumplen con:
- Nivel 1: RHTI 24 – RHTI 12 > 3 s / RHTI 24 > 10 s
- Nivel 2: RHTI 24 – RHTI 12 > 4 s / RHTI 24 > 18 s

RESISTENCIA AL VAPOR DE AGUA, TRANSPIRABILIDAD (RET o Z): Resistencia del traje de intervención de liberar el sudor y vapor de agua creado por el usuario en el desempeño de su trabajo. Cuanto más baja sea la resistencia textil a la evaporación (RET) de una material, mayor es su grado de transpiración. Debe cumplir con los siguientes niveles de protección:
- Nivel 1: 30 ≤ RET ≤ 45 m2 Pa/W
- Nivel 2: RET ≤ 30 m2 Pa/W

RESISTENCIAS MECÁNICAS: Resistencia del tejido externo a tracciones y desgarros mecánicos debido a su uso, fricción, roce y enganche.
Los tipos de resistencia mecánica son la resistencia a la tracción (> 450 N.) y resistencia al rasgado (>25 N.)

El traje de intervención está fabricado mediante un montaje textil "multicapa".
Tejido exterior: Compuesto de fibras termo-resistentes de aramida y fibras antiestáticas. Funciones: resistencia mecánica y resistencia térmica.
Barrera térmica: Compuesta de fibras termo-resistentes y construcción tridimensional para creación de cámaras de aire. Funciones: resistencia térmica.
Membrana humedad: Compuesta de fibras de aramida y membrana transpirable de PTFE (Poli-Tetra- Fluor-Etileno). Funciones: estanqueidad a líquidos del exterior y transpirable para mantener seco el interior.
Forro interior: Compuesto por fibras de aramida termo-resistentes. Funciones: confortabilidad al contacto con la piel, capilaridad para adsorción del sudor para mantener seco el interior.

Botas

EPI de Categoría II. Protegen las extremidades inferiores, las cuales se ven expuestas a riesgos por impactos, torceduras, perdida de equilibrio por suelos deslizantes, contacto con puntos calientes, riesgo de explosión, contactos eléctricos, etc. En la norma UNEEN 15090 se recogen todas las propiedades que debe ofrecer este tipo de calzado.

Hemos elegido el modelo 9005-GA de Jolly Safety, que cuenta con: capa exterior realizada en cuero de gran calidad, transpirable y que proporciona repelencia al agua. Incorpora un escudo exterior para la protección del tobillo; capa interior con membrana de GORE- TEX; forro interior de tejido transpirable; puntera de aleación de aluminio con una resistencia de 200 Julios; suela intermedia con sistema anti-perforación en laminado innovador y suela de goma antiestática, resistente al fuego y antideslizante, que presenta una estructura interna en forma de panal de abeja que crea un colchón de aire que proporciona un aislante térmico y un gran absorción de energía.

Tenemos que ser conscientes de la importancia de un correcto equipamiento en las intervenciones, ya que, por muy formados y entrenados que estemos, sin la adecuada protección (EPI) el bombero se expondrá a los riesgos existentes, perdiendo capacidad de avance y tiempo de permanencia en el incendio.

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