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Salvador Nuñez Bustos, secretario técnico de ASCATRAVI, aborda en este texto el carrozado en el transporte sanitario.

Carrozar vehículos no es una tarea fácil y cuando el transporte es tan delicado como el que supone trasladar personas en una ambulancia, hablamos de buscar la máxima seguridad.

Por este motivo, el sector ha demandado la introducción de una norma específica que marca un estándar de seguridad muy exigente y que los fabricantes de segunda fase españoles cumplen con diseños eficaces y consolidados en el mercado tras décadas de experiencia.

Ensayos muy exigentes

Una ambulancia parte de una furgoneta comercial con espacio de carga vacío en la que los fabricantes de segunda fase o carroceros instalan el mobiliario específico, plazas de asiento (además de las que traen de origen las furgonetas), camilla, plazas para personas de movilidad reducida, sillas de traslado etc., así como todo el equipamiento para albergar dispositivos y material médico específico para su función (desde el traslado de pacientes a soporte vital avanzado).

Como se pueden imaginar, el interior de una ambulancia dispone de tanto equipamiento que la instalación del mismo en un espacio reducido donde el material convive con los pacientes y el personal sanitario, debe estar muy controlado. Todo elemento está pensado para que ante esfuerzos generados en situaciones de frenado de emergencia, vuelco o choques longitudinales o transversales, no implique que nadie esté expuesto a ser proyectado o que sea impacto por algún elemento.

Las ambulancias se desarrollan bajo la premisa de soportar ensayos donde los prototipos son lanzados a 30km/h en catapultas que permiten conseguir la deceleración de 10G en todas las direcciones y comprobar así que todo queda en su sitio.

Norma UNE EN 1789

Estos requisitos de ensayo son marcados por la norma UNE EN 1789 quien a su vez establece otros muchos requisitos mínimos como el equipamiento médico, la aceleración de los vehículos de base, su climatización o iluminación, entre otras cosas. De hecho, la certificación de esta norma es un requisito obligatorio para poder pasar de una furgoneta a una ambulancia.

ASCATRAVI representa a BERGADANA, EMERGENCIA 2000, INDUSAUTO HERNANDEZ, RODRIGUEZ LOPEZ AUTO y STIL CONVERSION, como principales fabricantes nacionales de este tipo de vehículos en el desarrollo normativo de la norma UNE EN 1789 junto al resto de países europeos. A su vez, se trabaja también por la correcta implementación de la norma en la legislación nacional.

Los fabricantes de carrocerías apuestan por la seguridad y desarrollan e innovan sistemas para obtener carrozados más ligeros y eficientes, dando respuesta a las necesidades del transporte sanitario.

Está claro que cuanto menos tengamos que utilizar este tipo de transporte mejor nos sentiremos pero ahora bien, podemos asegurarles una cosa, si tienen que montarse en una ambulancia, además de ponerse en buenas manos médicas, pueden estar tranquilos que circularan seguros.

Si estás pensando en transformar tu vehículo o la carrocería, planifícalo con tiempo y busca el asesoramiento para la máxima rentabilidad y la seguridad. Ahorrarás tiempo y costes.

ASCATRAVI representa a nivel nacional tanto a los carroceros que a día de hoy son fabricantes de segunda fase, como aquellos que reparan, reforman o transforman carrocerías.

Si necesitas una carrocería, búscala en www.ascatravi.org

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